Un acuerdo de mínimos lleno de vagos compromisos

EEUU aparca sus principales exigencias en aras del fortalecimiento del proceso de diálogo

Ramón Abarca - Miércoles, 13 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

singapur - El presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, protagonizaron ayer, ante la atenta mirada del mundo, la primera cumbre de la historia de los dos países y consiguieron dejar atrás las tensiones del pasado para sellar un acuerdo de mínimos de apenas cuatro puntos. Los dos mandatarios fueron capaces de firmar una declaración en la que se comprometieron a desarrollar nuevas relaciones para “la promoción de la paz, la prosperidad y la seguridad”.

“El presidente Trump se compromete a ofrecer garantías de seguridad a la República Popular Democrática de Corea (nombre oficial de Corea del Norte), y el presidente Kim Jong-un reafirmó su firme e inquebrantable compromiso para la desnuclearización de la península de Corea”, reza la declaración conjunta. El acuerdo, que acaba de momento con el último legado de la Guerra Fría, establece que las negociaciones entre los dos países van a continuar, pero no aporta ni detalles ni un calendario para la buscada desnuclearización de Pyongyang.

“Este documento vago e idealista aporta poco para resolver el complejo asunto del desarme de Corea del Norte. No establece un calendario ni aclara en qué consisten las garantías de seguridad ofrecidas”, comentó el analista David Kim, que trabajó en el departamento de Estado durante la Administración de Barack Obama.

En este sentido, los expertos recordaron que no ha habido mención alguna de la insistente pretensión de Washington de exigir una desnuclearización “completa, verificable e irreversible”, y que parece que se ha aceptado la reclamación de Pyongyang de que el proceso de desarme se haga por fases.

Lo que parece indiscutible es que Kim Jong-un ha conseguido que Trump, que lo calificó ayer de “hombre listo” y “con gran personalidad”, legitime su régimen y le garantice su permanencia a cambio de un impreciso compromiso sobre sus armas nucleares.

Como concesión a Washington, el acuerdo, en el que no hay ninguna mención de los derechos humanos, recoge el compromiso de Pyongyang de recuperar los restos unos 6.000 prisioneros de guerra o desaparecidos en combate en la guerra de Corea (1950-1953).

Durante una rueda de prensa celebrada tras la cumbre, que ha atraído a Singapur a unos 2.500 periodistas de todo el mundo, el presidente de EEUU defendió el resultado y dijo que no había cedido “en nada” y que lo importante es entender que “el proceso va a empezar ahora”. En este sentido, Trump, que reconoció que lograr la desnuclearización “científicamente llevará mucho tiempo”, insistió en que las sanciones económicas a Corea del Norte continuarán mientras el régimen no se deshaga de su arsenal atómico de manera efectiva.

Pyongyang se enfrenta a duras sanciones unilaterales y multilaterales (resoluciones de la ONU) desde la década pasada a cuenta de sus repetidas pruebas nucleares y de misiles.

En cuanto a las garantías sobre la seguridad ofrecidas al dictador norcoreano, el inquilino de la Casa Blanca sorprendió al anunciar que suspenderá las maniobras militares en la península de Corea que realiza regularmente con Seúl.