Diego Martínez Antolín autor del libro de poesías ‘Tengo el alma desordenada’

“A mí la poesía me sale de las entrañas, de los momentos duros que he pasado”

Burgalés de nacimiento pero afincado entre Irun y Donostia desde los dos años, Diego Martínez Antolín acaba de presentar su primer libro de poesía

Xabier Sagarzazu - Martes, 12 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

irun - Diego Martínez Antolín, de 44 años, compagina su profesión, la hostelería, con su pasión, que es el adiestramiento de perros. Además, le gusta escribir poesía “desde muy pequeño”. El pasado jueves presentó en el Casino de Irun su primer poemario, Tengo el alma desordenada (versos a bocados), editado por la editorial pamplonesa Papeles del Duende.

Se habla siempre de lo duro que está el mundo de la literatura, a pesar de que han aflorado nuevas fórmulas como la autoedición. ¿Pero no es ya casi una temeridad atreverse con un libro de poesía?

-Yo escribo poesía desde que era pequeño, tengo guardados algunos poemas de cuando tenía nueve años de edad. Era y soy un enamorado de Lorca y de Gloria Fuertes. Empecé leyéndolos y luego he seguido con muchos autores más. Comencé a escribir poesía en serio a los trece o catorce años. Conocí en Burgos, en una discoteca, a Urtain, el gran boxeador, que se quitaría la vida poco después. Ver a una figura tan grande, tan imponente físicamente, pero a la vez tan destrozada y frágil en aquel momento, fue algo que me marcó de verdad. Así empecé en serio con la poesía, que es lo que más me gusta a la hora de escribir.

¿Qué es lo que cuenta en ‘Tengo el alma desordenada’? El tráiler en vídeo que ha preparado su editorial evoca momentos y facetas íntimas, como su propia infancia, la figura de sus padres o su propia paternidad. ¿Es así su libro?

-Tengo el alma desordenada surge en un momento en mi vida en el que lo he pasado mal, porque mi pareja y yo llevábamos mucho tiempo queriendo ser padres y no lo conseguíamos. Además, me ha servido para recordar y evocar la figura de mi madre, que falleció en 1992, siendo yo muy joven. Fue algo que me marcó mucho y que me hizo sufrir mucho. De todo esto sale mi poesía, de las entrañas, de los momentos malos, de las vísceras. Y justo cuando ya tenía el libro listo, nació nuestro hijo, Unax, hace seis meses, algo que me ha hecho inmensamente feliz.

¿Le costó encontrar quien editara un libro de poesía? ¿Cómo fue la presentación en el Casino?

-Estuve enviando poemas a un montón de editoriales y justamente al poco de nacer nuestro hijo, contactaron conmigo desde Papeles del Duende. Me pidieron que les enviara algunos poemas más porque querían valorar mis trabajos y de ahí, fue saliendo el proyecto del libro que acabo de presentar. La presentación estuvo muy bien, además en compañía de un buen amigo como José Monje. Y vino mucha gente. Estoy muy contento.

Usted mismo confiesa que vive ahora un momento de felicidad. ¿Seguirá escribiendo poesía? ¿Tiene algún proyecto en mente?

-No sé si cambiará mi forma de escribir y mi poesía, que casi siempre ha estado inspirada en esos momentos duros de la vida. Veremos a partir de ahora. De momento me he marcado el reto de escribir un poema o unos versos a diario, durante un año entero, y los estoy publicando en Facebook, en una página llamada precisamente Versos a bocados.