El tatuador de Donostia pide citar a un testigo

Según la defensa, habría “espoleado” a través de las redes sociales a imponer nuevas denuncias

Martes, 12 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - La defensa del tatuador de Donostia, encarcelado por distintos delitos de índole sexual como el acoso y los abusos, ha solicitado la citación como testigo en este caso de un hombre que supuestamente habría “espoleado” en las redes sociales a personas que “nunca” antes habrían sospechado que fueron “abusadas” para interponer denuncias por estos hechos.

Los abogados que representan al tatuador en este asunto, los letrados Fernando Pamos y Cristina Morcillo, realizaron esta solicitud el pasado mes de marzo ante el Juzgado de Instrucción número 3 de la capital guipuzcoana, que rechazó su petición en una decisión que, según señalaron ayer fuentes del caso, ha sido recurrida en apelación ante la Audiencia de Gipuzkoa.

Se da la circunstancia que la Audiencia de Gipuzkoa también está pendiente de resolver otra solicitud de la defensa para que, mientras dura la instrucción, se ponga en libertad a su cliente, quien en la actualidad permanece en prisión provisional por estos hechos.

La solicitud para que se tome declaración al citado testigo reclama la comparecencia de este supuesto testigo ante el Juzgado de Instrucción para que declare sobre su presunta actividad para “imputar, defenestrar y hundir” al investigado, así como para “contar qué intereses tiene en el mundo del tatuaje y si le venía bien la ristra de denuncias que alentó”.

En este mismo escrito, denuncia ante el “órgano instructor” la existencia en este caso de un “efecto llamada” que, en su opinión, se puso en marcha y que “pudo abrir” una cierta “persecución contra el imputado”.

El texto aclara, en este sentido, que “en muchas ocasiones la aparición de una nueva denunciante” puede estar relacionada “con una distorsión de la realidad fruto de lo leído” y una presunta relación de “mimetismo” con el resto de presuntas víctimas.

“¿Cómo es posible que mujeres adultas salgan del establecimiento -del tatuador- sin ningún menoscabo ni sospecha de irregularidad y, de pronto, desde el maldito efecto llamada -de las redes - se conviertan en víctimas?”, se preguntó la defensa. - Efe