Gure Esku Dago desvela que en cinco años ni el PSE ni el PP han querido verse con ellos

Ángel Oiarbide, portavoz de Gure Esku Dago (Juan Lazkano)

El Gobierno Vasco considera “significativo” que la cadena acabara ante el Parlamento, cuyo papel es “imprescindible”

Jurdan Arretxe - Martes, 12 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Un día después de la exitosa cadena humana que con 175.000 personas, según Gure Esku Dago (GED), unió Donostia y Gasteiz, ayer llegó la hora de hacer valoraciones. A diferencia de lo sucedido con otros actos de la plataforma, tanto PSE como PP valoraron el mismo domingo la iniciativa, que situaron lejos de la demanda mayoritaria de la ciudadanía vasca. Ante estas opiniones, el portavoz de Gure Esku Dago, Angel Oiarbide, lamentó que en los cinco años de trayectoria que lleva la plataforma ni socialistas ni populares han atendido a las peticiones de reunión.

“En la medida en que somos una dinámica popular, pedimos cita a todos los representantes políticos. PSE y PP han sido los únicos que nunca nos han dado una cita”, reconoció Oiarbide en Euskadi Irratia, donde explicó que GED ha pedido tres o cuatro veces cada año reunirse con los agentes políticos para explicar y “contrastar” sus iniciativas.

La respuesta de PSE y PP, cuya posición evitó criticar, ha sido negativa. “Tomamos en cuenta lo que han dicho, las críticas positivas y las negativas”, dijo Oiarbide sobre sus declaraciones del domingo, aunque aseguró que “por ejemplo, en las consultas populares, gente del PSE ha tomado parte de manera activa”.

Oiarbide confió en que esos “recelos” caigan: “Muchos nos han aplaudido y criticado, pero en estos cinco años, GED no ha criticado a nadie. Hemos intentado vernos con el mayor número de gente de manera privada, pero no hemos hablado en público de nadie. En cinco años, esos recelos se están convirtiendo en espacios de confianza”.

Con la vista puesta en el futuro y ante quienes comparan a GED con la ANC u Òmnium, advirtió que GED -que surgió desde Nazioen Mundua, nacido en 2007 inspirado en la realidad escocesa- expresó “desde el principio que Escocia podía ser un gran ejemplo, pero no era nuestro ejemplo;que Catalunya podía ser un gran ejemplo, pero que no era el nuestro. Nuestro modelo es uno que está por surgir, uno adaptado a nuestra realidad, acordado entre todos nosotros”.

“Simbólico” final El lunes dejó más valoraciones. El Gobierno Vasco, por boca de su portavoz y consejero de Autogobierno, Josu Erkoreka, puso el foco en lo “simbólico” de que la cadena concluyera ante el Parlamento, cuya “participación” juzgó en ETB de “imprescindible para canalizar de manera institucional y organizada lo que se reivindica”.

Erkoreka subrayó las distintas lecturas que se han hecho, “expresión imprescindible de una sociedad libre”. En esta línea señaló que la cadena tenía “unos objetivos y unas reivindicaciones básicas, aunque luego hemos escuchado otras expresiones y que no todo el mundo está de acuerdo con el significado de la manifestación”.

Uno de esos sectores fue Podemos Euskadi, que por boca de su secretari general, Lander Martínez, aseguró que más allá de GED, “la sociedad vasca está movilizada”, y puso como ejemplo los pensionistas, cuando algunos colectivos de jubilados se sumaron a la cadena. Martínez insistió en proponer una Ley de Claridad como la de Québec, con un acuerdo primero en la CAV, porque “el problema lo tenemos en casa y es donde lo tenemos que arreglar”.

Quien mantuvo sus críticas fue el PP, que apuntó contra el PNV por poner “por delante de los intereses de los vascos sus propias aspiraciones partidistas e identitarias”. Según señaló Nerea Llanos en Onda Vasca, el PNV está llevando a Euskadi a un proyecto de ruptura de la mano de EH Bildu, no hay más que ver los textos que se gestan en la ponencia de autogobierno del Parlamento Vasco y en un momento además que hay en España un Gobierno débil que depende de los nacionalistas”.

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