Gure Esku Dago

Miles de manos se unen para abrir “un nuevo ciclo” por el derecho a decidir

La cadena humana resultó multitudinaria a su paso por las ciudades y los pueblos. En la imagen, el final de la cadena en Gasteiz. (Foto: Gure Esku Dago )
Inicio de la cadena humana convocada por Gure Esku Dago, a su paso por el paseo de La Concha en Donostia

Gure Esku Dago cifra en 175.000 las personas que se suman a la cadena humana y pide ante el Parlamento un “espacio permanente” de colaboración

Jurdan Arretxe - Lunes, 11 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - Miles y miles de personas, cerca de 175.000 según la organización, formaron una gran cadena humana que unió Donostia y Gasteiz previo paso por Bilbao con una reivindicación unánime “a favor del derecho a decidir y en defensa de la democracia”. “Hemos demostrado que queremos decidir el futuro político de este pueblo, que tenemos la necesidad de decidir y que tenemos miles de razones que nos afectan en nuestro día a día individual y colectivo”, aseguró el portavoz de Gure Esku Dago (GED), Angel Oiarbide, sobre una iniciativa que contó con el respaldo de los principales dirigentes de PNV y EH Bildu, así como algunos rostros de Elkarrekin Podemos. La plataforma aspira a abrir un “nuevo ciclo” de colaboración.

Cubierto el primer objetivo de lograr 200.000 manos que unieran las tres capitales de la CAV, la atención residió en el mensaje final. A las puertas del Parlamento Vasco, los portavoces de Gure Esku Dago Jone Amonarriz y Angel Oiarbide aseguraron que “no solo entrelazamos las manos para movilizarnos a favor del derecho a decidir, también para defender la democracia y nuestros derechos fundamentales, civiles y políticos” que configuren “el futuro que queremos”.

“Solamente el trabajo en común nos permitirá dar pasos significativos y estamos seguros de que si avanzamos en ese camino, llegaremos a decidir”, afirmaron antes de admitir las “particularidades” y los ritmos de cada herrialde.

Ayer fue el día en el que dieron a conocer el Pacto Ciudadano, que recoge 2.019 razones a favor del derecho a decidir. Varios ejemplares pasaron simbólicamente entre miles de manos. Uno llegó a Gasteiz: “Es una recopilación de razones recogidas pueblo a pueblo a través de sesiones abiertas y participativas;una cifra que refleja nuestra ilusión y esperanza para que en 2019 se den pasos significativos para avanzar en el ejercicio del derecho a decidir. Cada vez somos más conscientes de la fuerza que tenemos para promover cambios en la sociedad”.

El derecho a decidir, aseveraron, será “clave en el próximo ciclo: es un instrumento fundamental para garantizar la convivencia a largo plazo y porque, teniendo como único límite la voluntad democrática de la ciudadanía, permite defender todos los proyectos políticos en igualdad, sin exclusiones”.

El mensaje, que arrancó desde el primer hombre de la cadena en Donostia, Paulo Muñoz, llegó hasta la puerta del Parlamento Vasco. No era casual que la cadena humana cruzara solo la CAV -aunque se sumaran participantes de Nafarroa e Iparralde- ni que concluyera ante una Cámara en la que está abierto el debate sobre la reforma del Estatuto de Gernika. Con una ciudadanía activada, la Cámara es uno de los lugares donde quiere trasladar sus argumentos GED, sin perder de vista Nafarroa.

A título colectivo, oficial o individual, ayer se dejaron ver a lo largo de los 202 kilómetros representantes de la amplia mayoría del Parlamento: PNV, EH Bildu y Elkarrekin Podemos, personalidades como Andoni Ortuzar, Arnaldo Otegi y Pili Zabala. Harina de otro costal será comprobar qué traslado pueden tener las reivindicaciones de ayer en el articulado para la reforma estatutaria, toda vez que la formación morada ha discrepado de los dos primeros, y tanto la posición del PSE como la del PP se hallan aún más lejos.

A la cita de ayer tampoco faltaron representantes institucionales como la presidenta del Parlamento, Bakartxo Tejeria, que con la cadena evidenció que “existe un pueblo activo que quiere decidir libre y democráticamente su futuro”;el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, que consideró “más necesario que nunca escuchar a los pueblos y respetar sus decisiones”;y el alcalde de Donostia, Eneko Goia, que compartió el lema y la manera “de animar a la gente a que reivindique ese derecho que nos corresponde”.

Hay más elementos en el contexto, como la evolución del procés -ayer presente no solo en el kilómetro 122 en solidaridad con Catalunya-, que influyen en la dinámica que impulsa GED. Sin generar la expectación de los 123 kilómetros de 2014, ayer endulzó con esos 202 kilómetros el regusto amargo de los macroactos de 2015.

Entre las proclamas de ayer se encontraron la del apoyo al soberanismo catalán -con representantes de JxCAT, ERC, CUP...-, pero también las de los pensionistas -que se citaron en los puntos de la cadena que pasaban ante los consistorios-, las de Euskal Herriko Emakumeen Mundu Martxa, las de los sindicatos, las de los movimientos juveniles y las de numerosos agentes políticos, como las de apoyo a los condenados en el caso Altsasu, y sociales.

“En los próximos meses GED promoverá un espacio permanente de colaboración y consenso, en la que cada agente haga su aportación en el camino, hasta llegar a decidir”, zanjaron antes de prometer “dar el salto a un pacto de país”.

Esa hora cerrará un ciclo que echó a andar con la cadena de 2014. La dinámica dio después un paso hacia abajo para tejer en cada territorio una red a favor del derecho a decidir. En el centro de este proceso se situaron los actos que se celebraron en los estadios de fútbol, que no llenaron las expectativas. Ayer, sin embargo, la valoración fue diferente: “Estamos abriendo un nuevo ciclo en Euskal Herria. El ciclo de la convivencia, la soberanía y la decisión”.

Entre aplausos y críticas Más allá de esta dinámica de consultas que en territorios como Gipuzkoa está a punto de acabar, la jornada de ayer centró las valoraciones. Una de ellas fue la del lehendakari, Iñigo Urkullu, que no asistió al entender que se trataba de una iniciativa “dirigida al conjunto de la sociedad y no a las instituciones”. Aun así, reconoció que “si se han cumplido las expectativas, lo aplaudo y felicito por ello. Cuántas veces me habré expresado yo en relación al derecho a decidir como la necesidad de que sea un punto de encuentro”, dijo en Azpeitia, antes de añadir que esas manifestaciones, en su caso, “están hechas desde la reflexión de que debe ser un punto de encuentro basado en la legalidad y desde un ámbito pactado con el Estado”.

Además de los dirigentes del PNV, EH Bildu también respaldó la iniciativa. En palabras de Maddalen Iriarte, los líderes políticos no deberían “cerrar los ojos, deben ver las miles de personas que han salido a la calle”, mientras que para Arnaldo Otegi, “esta vieja nación quiere decidir libre y democráticamente su futuro. Queremos decidir nuestro sistema económico, nuestro sistema social, si queremos ser independientes o no. Queremos decidirlo todo”.

La reivindicación también trajo la reacción del PSE, quien a través de su secretario de Organización, Miguel Ángel Morales, se mostró convencido de que “la ciudadanía nos quiere dando respuestas a los pensionistas, a las mujeres, a los jóvenes que buscan empleo para poder emanciparse, en lugar de rescatar debates antiguos sobre el derecho a la independencia”.

Más contundente fue la secretaria general del PP de la CAV, Amaya Fernández, que además de acusar a Tejeria de “vulnerar la neutralidad de su cargo”, cargó contra el PNV por “reanimar una iniciativa sin futuro”, en referencia a GED, y poner ahora con ello “en riesgo el futuro de los vascos”.

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