Cartas a la Dirección

Carta a la lágrima

Daniel Ezpeleta - Lunes, 11 de Junio de 2018 - Actualizado a las 09:42h.

Las lágrimas son las perlas del alma. Pueden ser blancas, negras como el azabache y hasta de color miel como la resina milenaria, ámbar que guarda la luz, el color y la electricidad. Si va acompañada de llanto está agrietada desde el pecho a los ojos por el humo del dolor;si del silencio, puede ser hasta de amor;si acompañada de alarido, es la prueba de la impotencia y rabia ante algo superior a tus fuerzas como la ley, un volcán o el terror. No tiene término medio. Si lloras es que el alma se te va en dolor, en alegría de vivir o en amor. Hay una cuarta vía: la del niño, que como todavía no sabe hablar se expresa con berridos, lagrimones y hasta mocos. Aún así son adorables. Son algo comparable a la música, que no se sabe por qué puede hacerte llorar de belleza. Las flores son las lágrimas de la tierra, mucho más humilde y marrón que el viento y el agua pura, pero el resultado de los tres.

Me acaban de decir que ha muerto un amigo mío. Los jilgueros han construido un nido diminuto en el rosal silvestre en flor y han depositado cuatro diminutos huevos.

Va por ti, Patxi.