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Erdogan, favorito aún

Por Valentí Popescu - Lunes, 11 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

El pronóstico para las próximas elecciones turcas, presidenciales y parlamentarias, es de una nueva -pero mucho menor- victoria de Erdogan y su partido, el AKP. Ambos mandan en el país desde 2002, algo realmente notable si se tiene en cuenta que el AKP fue fundado un año antes. Y, lógicamente, las mayorías conseguidas han ido menguando de elección en elección. En parte, por el desgaste natural del poder;en mayor parte, por el repudio que genera el autoritarismo de Erdogan y en mucho mayor parte, porque el auge económico que llegó a Turquía con la política del AKP va decayendo cada vez más deprisa a causa de muchos factores… y uno de los más importantes es la errática política financiera adoptada por Erdogan.

Los analistas imparciales prevén consecuentemente una nueva victoria gubernamental, pero por muy escaso margen. Un margen tan escaso, que incluso admiten la posibilidad de que se llegue a una votación de desempate entre Erdogan y el candidato de la oposición, probablemente la diputada Meral Aksener del partido conservador Iyi. Pero el pronóstico de ese eventual desempate es hoy en día favorable al presidente saliente.

En realidad, la única posibilidad de derrotar al AKP con sus 10.000.000 de afiliados es que el partido de la minoría kurda consiga superar el baremo del 10% imprescindible para entrar en el Parlamento. Si lo consiguiera, cosa nada fácil, aportaría a la alianza anti AKP unos 70 escaños, con lo cual el actual partido gubernamental quedaría en minoría. Aquí hay que señalar que la oposición ha copiado una artimaña electoralista del AKP. Este, para asegurarse mayoría absolutas, formó en comicios anteriores un bloque electoral con el MHP, que solo jamás habría superado la barrera del 10%, para alcanzar la mayoría de los escaños. Ahora el CHP -el mayor partido de la oposición-, el Iyi, el partido islamista Saadet y el Partido Democrático han formado el bloque electoral Alianza Nacional con igual fin. Si se les sumasen los eventuales diputados kurdos del sudeste del país, el AKP se vería por primera vez en la oposición. Y de darse esta eventualidad, lo más probable es la rápida convocatoria de nuevas elecciones ya que en tiempos de dificultades económicas creciente, la República no puede permitirse que Parlamento y presidente se anulan mutuamente en sus gestiones.