La fe de las campeonas

Bera Bera y Real han ganado sus ligas tras superar muchas dificultades. Jugadoras de los dos equipos destacan como clave la confianza en sus opciones cuando más difícil parecía ganar

“Después de perder la Copa tuvimos una motivación que aprovechamos en el final de la temporada” “Pensábamos que este año iba a ser otra temporada de transición” “No tiramos la toalla en ningún momento;creíamos en nuestras posibilidades” “A base de trabajo se pueden lograr muchas cosas. La ilusión es lo que da los títulos” “Este título puede parecer una sorpresa, pero llevamos todo el año trabajando”

Iker Andonegi Ruben Plaza - Domingo, 10 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia -El deporte femenino sigue trayendo éxitos a Gipuzkoa. Tras la conquista de la liga de balonmano por parte del Super Amara Bera Bera, el primer equipo de hockey hierba de la Real Sociedad ganó hace una semana otro título liguero. Ambos equipos fueron campeones en circunstancias muy diferentes, pero varias de sus jugadoras destacan un punto en común: la confianza en sus posibilidades de alcanzar el triunfo cuando más complicado parecía hacerse con la victoria. Esther Arrojeria y Nora Azurmendi, del Bera Bera, y las realistas Ane Erguin, María Goena y Nereba Belzunegi coinciden en relatar cómo mantuvieron la fe en sus opciones para acabar proclamándose campeonas.

Un título inesperado La Real, en principio, no entraba en los pronósticos para ganar la liga. El conjunto txuri-urdin tuvo que pelear hasta la última jornada de la fase regular para asegurarse la salvación y terminó en la sexta plaza de un total de diez equipos, con tan solo cuatro victorias en su haber y a 34 puntos del primer clasificado. En las rondas eliminatorias, sin embargo, el equipo que dirige Jorge Pérez fue capaz de imponerse a todos sus rivales. Primero, en cuartos de final, en Madrid, la Real cayó ante el SPV (2-1), pero logró la remontada en el segundo y último choque ante las madrileñas (2-4). Después, en la final a cuatro de Barcelona, las realistas vencieron al Polo en losshoot outs tras un encuentro sin goles y, ya en la final, derrotaron al Junior empatando el tanto inicial de las catalanas con un gol en propia meta (1-1) y recurriendo nuevamente a los shoot outs.

Ane Erguin admite que el título les ha cogido casi desprevenidas: “Todavía seguimos en una nube. Todo ha sido muy inesperado. Nosotras luchábamos y teníamos la meta en mente, pero había otros claros candidatos a ganar la liga. Hemos dado la sorpresa y estamos todavía en estado de shock”.

La defensa Nereba Belzunegi recuerda que habían caído en todos sus duelos de esta temporada ante el Junior, su rival en la final: “Habíamos jugado tres partidos contra ellas -uno en la Copa- y habíamos perdido los tres, y uno por 4-0. Empezamos perdiendo la final, pero teníamos claro que debíamos encajar el menor número posible de goles. Sabíamos que tendríamos alguna oportunidad arriba y que la podríamos aprovechar, y así fue. La Real siempre ha destacado por defender bien, tenemos velocidad adelante para correr al contraataque y esta estrategia nos ha servido”.

La delantera María Goena, por su parte, no cree que este éxito fuera un milagro: “Por fuera puede parecer una sorpresa, pero llevamos todo el año trabajando y, aunque es verdad que durante la temporada los resultados no nos han sido muy favorables y que siempre habíamos sido derrotadas por los equipos con los que hemos tenido que luchar por la liga, al final llegó el momento, lo dimos todo y llegó el título. Al entrar en la final a cuatro ya teníamos un trabajo previo muy grande y no teníamos nada que perder. Y tampoco era poco haber llegado hasta ahí. Una vez plantadas en la final, dijimos que a había que dar el resto, con el corazón, y así fue, y nos hemos traído la copa a casa”.

remontada del bera bera En el caso del Bera Bera, el conjunto donostiarra sí partía entre los candidatos a ganar la liga de balonmano. Esther Arrojeria, sin embargo, matiza que “este año el equipo no era tan favorito. La plantilla había cambiado muchísimo. Al igual que la Real, hemos tenido un equipo muy joven. Empezamos la temporada bastante regular. Perdimos algún que otro partido antes del parón. Habían llegado muchas jugadoras nuevas, el equipo no estaba del todo formado y el inicio de la temporada nos costó un poquito”.

El conjunto donostiarra llegó a situarse a cuatro puntos del líder Rocasa en la décima jornada de liga. A falta de siete partidos, sin embargo, las jugadoras de Montse Puche se hicieron con el liderato y ya no lo soltaron. Eso sí, la igualdad entre el Bera Bera y sus principales rivales siguió siendo máxima. De hecho, el campeón de liga nunca tuvo más puntos que el segundo clasificado, y se hizo con el título gracias a su mejor average.

Arrojeria destaca la competitividad del Bera Bera: “A pesar de vernos cuatro puntos por debajo del Rocasa, que en ese momento estaba líder, no tiramos la toalla en ningún momento. Creíamos en nuestras posibilidades, sabíamos que la liga era muy larga y, luchando en cada partido como si fuera una final, llegamos a las últimas jornadas de la temporada con opciones, teniéndolo todo en nuestra mano, y al final conseguimos ganar la liga”.

Azurmendi señala otro punto de inflexión en esta campaña: “Perder la final de la Copa fue un palo psicológico bastante duro para el equipo. A partir de ahí cogimos una motivación que supimos aprovechar para tener un final de temporada casi perfecto”.

En el caso de la Real, la trayectoria txuri-urdin cambió drásticamente tras el último partido de la liga regular. Belzunegi considera que, sin los nervios de tener que asegurar la permanencia, el equipo pudo dar lo mejor de sí: “En los partidos en los que no tenemos presión ni nada que perder nos crecemos bastante, y sabíamos que, defendiendo a tope, como siempre, íbamos a tener oportunidades. En estas circunstancias el que las aprovecha mejor es el que se acaba llevando la victoria”.

Goena asegura que “en muchos partidos de la liga no salieron las cosas como queríamos. Teníamos mucha impotencia. En la final four sacamos toda la fuerza de dentro. Además, vinieron a vernos los aitas, que estuvieron aplaudiéndonos en las gradas mientras llovía un montón. Teníamos la motivación para, al menos, intentarlo”.

Erguin, por su parte, cree que la motivación en la final a cuatro llegó “de los colores y el escudo. Somos un equipo muy joven, nos tomábamos esta temporada como un año de transición, y de intentar mantenernos. Sufriendo mucho, hemos podido ganar a equipos que nos sacaban 23 puntos en la liga regular. La esperanza es lo último que se pierde y aquí se ha demostrado. Hace un mes” -al conseguir la permanencia y entrar en el play-off- “cantábamos Campeonas, campeonas y nos reíamos, porque lo veíamos muy lejos. El fin de semana lo cantábamos y decíamos Es que es de verdad. Esa motivación nos ha ayudado a conseguir esa liga”.

palmarés Para las donostiarras Erguin y Goena, de 18 años, este ha sido su primer campeonato liguero con la Real. La defensa afirma que “una liga es todo lo soñado por nosotras. Lo veíamos muy lejos. Todo el trabajo que hemos estado haciendo desde hace dos años con Jorge Pérez, viendo a las mayores cómo ganaban la liga hace cinco años, ha sido una motivación, y hemos conseguido nuestro sueño”.

También Nora Azurmendi, de 22 años, pudo estrenar su palmarés en su estreno en la primera plantilla del Bera Bera. Esta liga le ha supuesto “muchas emociones” a la primera línea, pero “sobre todo, felicidad. Cuando era pequeña y estaba en la base del Bera Bera veía cómo ganaban siempre y después de estar mucho tiempo fuera me ha hecho mucha ilusión”.

Por el contrario, Esther Arrojeria, a sus 24 años, ha participado en todos los títulos recientes del Bera Bera: “Llegué en los buenos años del equipo y llevamos ya varios años consiguiendo muchos títulos. Y una nunca se cansa de seguir ganando”. La central de Usurbil reconoce que, tras un año de sequía, el equipo tenía “muchas ganas” de volver a ser campeón. “El año pasado fue muy duro, porque tuvimos opciones de ganar la Copa y de ganar la liga al final de la temporada, pero tuvimos muchas lesiones en ese último tramo y no pudo ser. Nos quedamos con esa espinita, y este año en la Copa nos ha pasado lo mismo. Después de ganar dos partidos muy duros, no conseguimos traernos la Copa en la final. Creo que la liga ha servido para quitarnos todas esas espinas”.

Nereba Belzunegi, de 23 años, también sabía lo que supone ganar un título. La defensora realista formó parte de la plantilla que ganó el anterior campeonato liguero en 2013: “Nos costó muchísimo conseguir esa liga. Con aquel equipo jugamos unas diez finales en las que solo pudimos conseguir un trofeo. Pensábamos que este año iba a ser otra temporada de transición, en el que se renovaba el equipo. Somos el equipo más joven de la liga, y eso en el campo también se nota, con toda la ilusión que eso conlleva”.

Real-bera bera Las jugadoras del Bera Bera y de la Real han seguido mutuamente sus respectivas trayectorias. Especialmente, Nereba Belzunegi y Nora Azurmendi. Sus madres también habían hecho deporte juntas y ellas se conocían desde hacía años antes de destacar en sus equipos actuales. La jugadora realista ha ido a ver algunos partidos a Bidebieta, y asegura que sus compañeras también están contentas por el triunfo del Bera Bera. Azurmendi también se ha visto sorprendida por el salto experimentado por la Real: “Hace un mes me encontré con Nereba y me dijo que a ver si se salvaban, y de repente un mes después han ganado la liga. Yo veía lo que hacían en estos últimos partidos y pensaba Pues lo están haciendo bastante bien. Me alegro mucho por ellas, y a ver si siguen así muchos años”.

La competición europea será un reto más para Real y Bera Bera la próxima temporada.