Danel Elezkano está pendiente del tobillo

Danel Elezkano celebra uno de los tantos ante Oinatz Bengoetxea.

PELOTA | El de Zaratamo, que venció a Mendizabal III, se medirá a jaka en el cuatro y medio de san fermín si su articulación lo permite

“Espero que esta semana mejore y vaya bien, pero tendré que jugar vendado”

César Ortuzar - Domingo, 10 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Abandonó el viernes noche Danel Elezkano el frontón de Beasain con el gesto apesadumbrado de las malas noches, con el dolor incrustado en su tobillo derecho, que se le retorció cuando iba a rescatar una pelota en el txoko tras una volea a pared de Aitor Mendizabal con el duelo decantado en favor del vizcaino, que venció por 22-12. “En el momento sentí dolor, pero en caliente pude terminar, aunque me molestara. No quise que me vendaran el tobillo”, expuso el delantero de Zaratamo, que completó un buen partido ante Mendizabal III en el Cuatro y medio de San Fermín. Al vizcaino le aguarda Erik Jaka en la próxima ronda del torneo siempre que se lo permita el tobillo derecho. “El tobillo está hinchado y algo morado, aunque no tengo mucho dolor, pero de momento cojeo”, apuntó Danel Elezkano.

Con molestias al caminar, descansando en su casa, será la evolución de la lesión la que determiné si podrá medirse a Jaka. “Creo que podré llegar, pero habrá que esperar. De momento estoy aplicando hielo y tratándolo con antiinflamatorios”, indicó el zaratamoztarra, en su mejor campaña desde su aparición en el profesionalismo. Subcampeón del Parejas formando con Beñat Rezusta y semifinalista del Manomanista, Danel Elezkano ha elevado considerablemente sus prestaciones en todas las especialidades. Esa jerarquía la demostró en Beasain, donde gobernó el debate ante Aitor Mendizabal con rigor, criterio y seriedad. El delantero vizcaino fundamentó el triunfo en el saque, con el que acribilló el entusiasmo del pizpireto rematador de An-tzuola, que nunca tuvo opciones de dañar a Danel, muy sólido

Disparado por el saque, el vizcaino, con mayor velocidad de pelota que su oponente, cobró ventaja con celeridad y llegó al meridiano apuntando hacia una victoria rotunda a pesar del esfuerzo de Mendizabal III, obligado en la trinchera, atosigado por el reprís de Elezkano. El guipuzcoano luchó con determinación, pero careció de colmillo necesario para dañar al de Zaratamo, que metió media docena de saques a su oponente. Eso le colocó en disposición de manejar el duelo a su antojo.

la lesión Con el viento a favor, a Elezkano solo le bastaba con esperar hasta que la sombra se coló en su relato, sin mácula hasta entonces. En un tanto peloteado, Mendizabal III, eléctrico, metió una volea en pared izquierda. Danel Elezkano no quiso ceder y peleó por cada pulgada para restar el remate de su oponente. La brusquedad del movimiento, explosivo, generó un giro brusco del tobillo derecho del vizcaino. En la maniobra se lastimó Elezkano, que realizó un gesto inequívoco de que la articulación había sufrido. El pelotari fue atendido en los vestuarios antes de regresar a la cancha tras el segundo descanso televisivo. Con la articulación dolorida finalizó el partido con un claro 22-12. “Los últimos tantos pude jugarlos más o menos bien porque era en caliente. Luego el tobillo, en frío me dolió más”, indicó el vizcaino, que se la jugará con Jaka si su tobillo se lo permite. “Espero que esta semana mejore y vaya bien, pero tendré que jugar vendado”.

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