amistoso

Iago Aspas evita el apuro

el delantero, que salió en la segunda parte, marcó el gol del triunfo para españa, que no hizo un buen partido frente a túnez

Roberto Morales - Domingo, 10 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

krasnodar - España, de nuevo con el realista Álvaro Odriozola como titular, cerró la preparación del Mundial 2018 firmando el peor partido de la era Lopetegui, repleto de imprecisiones y a seis minutos de quedarse por primera vez sin marcar desde el cambio de seleccionador, hasta que Iago Aspas salió al rescate para tumbar la fortaleza física de Túnez.

Era la última prueba antes de un Mundial en el que sobre España recae uno de los favoritismos. La euforia de un tiempo inmaculado se frena en parte con dos amistosos que dejan dudas que se deben despejar en la competición. Los síntomas mostrados ante Suiza se confirmaron en un amistoso para el olvido ante Túnez. Dominio sin pegada, inseguridad en el pase y un mal repliegue defensivo mostraron carencias inesperadas en su primer acto.

El toro en el centro del campo del Krasnodar Stadium representaba una furia de la que hace tiempo se alejó España. Ahora muestra fútbol de pasarela repleto de calidad técnica aunque, de vez en cuando, no está mal bajar al barro. Lo hizo Túnez, para la que no hay amistosos, sino oportunidades de reivindicar su fútbol. Llegaba a la cita tras nueve partidos sin perder, con una clasificación impecable al Mundial, y mostró las razones. Física, valiente con su presión alta y directa con el balón. Encontró espacios a la espalda de Odriozola, más brillante en ataque que en defensa, y se topó con De Gea cuando pudo desequilibrar el duelo.

España dominó, pero no estuvo fina en la zona donde suele desequilibrar. Lopetegui probó con Rodrigo de delantero centro, que se cansó de buscar el espacio, generando opciones de ataque pero pocos remates. Enganchó uno de cabeza que no encontró puerta. Junto a un disparo lejano de Ramos que acarició el travesaño, fue lo más peligroso.

Las imprecisiones de España generaron inseguridad y al equipo le faltó chispa. Sliti chutó arriba la primera que tuvo y perdonó en el segundo palo de cabeza la segunda. Las buenas sensaciones de la Roja se tendrían que recuperar en una segunda parte en la que Lopetegui buscó soluciones con la entrada de Koke y Lucas Vázquez, más la opción de Nacho como solución al lateral derecho si no llega Carvajal.

El 4-5-1 de Túnez se siguió atragantando a una España que puso más movimiento a la posesión. Le sirvió para ir encerrando al rival en su campo, anular sus llegadas por los metros que le separaban del área y comenzar a afinar puntería con dos intentos de Jordi Alba, de zurdazo lejano, y Silva escorado, hasta que Diego Costa a los 64 minutos disparaba por primera vez a puerta.

Lopetegui dejó defensa de tres para dar entrada a Iago Aspas en un movimiento que fue decisivo. Cuando el partido moría, un movimiento de Diego Costa le dejó ante el portero, al que sentó, pero se fue escorando hasta perder la opción de gol y buscar un amigo. Apareció Aspas para, de disparo raso potente, marcar el tanto del triunfo de España, que ganó pero dejó dudas.