Instalará sonómetros

Educación amplía su lucha contra el ruido en el comedor

Instalará sonómetros con forma de semáforo para avisar de los picos y registrar un histórico para tomar medidas

Sábado, 9 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - El Departamento de Educación intensificará su lucha contra la contaminación acústica que se registra en los comedores escolares, donde se alcanzan picos de 100 decibelios. Para hacerse una idea del nivel de ruido que implica, el despegue de un avión emite 150 decibelios.

Los comedores soportan los niveles más altos de ruido de la jornada debido a la acumulación de estudiantes en un solo espacio, que llegan con horas de silencio en las aulas, pero también a la propia actividad del comedor con movimientos de sillas, platos o vasos. Entre otras medidas, el Gabinete Uriarte instalará los semáforos de ruido con los que ya cuentan algunos centros allí donde se detecte un problema, con el fin de acondicionar las instalaciones. Pero además se trabajará en la sensibilización.

Se trata de dispositivos electrónicos con forma de semáforos que indican el nivel de ruido y avisan si se superan los niveles establecidos. Estos semáforos cumplirán la doble misión de advertir de que hay demasiado ruido y de registrar un histórico de decibelios para la posterior adopción de medidas.

El objetivo del departamento es hacer unos comedores “más atractivos y confortables” y acondicionarlos mediante obras menores, insonorizaciones, instalación de paneles acústicos, o con la adopción de medidas sencillas como la utilización de vajillas de policarbonato, de manteles de plástico y de sillas y mesas fijas.

Desde hace unos años el Departamento ya aplica estas medidas, pero a partir del curso que viene se reforzarán, tal y como afirmó la consejera Cristina Uriarte en el pleno del Parlamento Vasco interpelada por la representante popular Juana Bengoetxea. Según explicó, el departamento tiene perfectamente identificadas las medidas a tomar para eliminar la contaminación acústica en los comedores. En este sentido, Uriarte comentó que el problema del ruido en el comedor escolar debe solucionarse implementando soluciones a dos niveles: “En primer lugar, y sin lugar a dudas, actuando sobre el espacio físico;y en paralelo y no menos importante, mediante la formación para la concienciación y la sensibilización respecto al problema, dirigida tanto a los adultos como a los alumnos”.

Además, recordó que rebajar los niveles de ruido es una de las iniciativas para una alimentación saludable en Euskadi presentada en la Comisión de Salud de febrero. En esta línea, la consejera explicó que el departamento lleva tiempo trabajando tanto en la mejora de los entornos físicos en los que se ubican los comedores escolares, como en la atmósfera de consumo. “Siendo conscientes de los condicionantes urbanísticos y de espacio que pudieran tener los centros escolares, no obstante, se pretende mejorar las condiciones de prestación de servicio, haciendo unos comedores más atractivos y confortables”, afirmó Uriarte. - I.A.