Nadal peleará por la 11

roland garros bate a del potro en tres sets y se medirá en la final a thiem

Sábado, 9 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

parís - Rafael Nadal, número uno del mundo, tumbó ayer al argentino Juan Martín del Potro, sexto, y peleará por ganar su undécimo Roland Garros en la final de mañana ante el austríaco Dominic Thiem, quien derrotó al italiano Marco Cecchinato.

Nadal, en su mejor exhibición en esta edición del torneo, doblegó al vencedor del Open de Estados Unidos en 2009 por 6-4, 6-1 y 6-2 en dos horas y catorce minutos para meterse en su 24ª final de Grand Slam.

El balear, quien se encontró con una dura oposición de su rival en el primer set, planteó un partido inteligente en la pista Philippe Chatrier, buscó el revés de Del Potro -su punto menos fuerte- e intentó alternar golpes paralelos y diagonales que le hiciesen correr, y todo le salió a la perfección.

“El primer set fue muy difícil, con muchas oportunidades para Juan Martín. Tuve un poco de suerte para ganar el primer set, luego he sido más agresivo. Estoy muy contento de volver a la final de Roland Garros”, declaró Nadal, quien, sabedor de que los servicio de La Torre de Tandil (1,98 metros) son auténticos misiles, se tuvo que trabajar los puntos en los que le tocaba servir y esforzarse en el resto.

En el primer set, la igualdad fue total. El argentino ganaba los juegos fácilmente apoyado en su letal saque, mientras que el de Manacor sudaba para lograr cada punto de su servicio. Del Potro podía haber cambiado el rumbo del encuentro si no hubiese desperdiciado hasta seis puntos de quiebre, tres en el tercer juego y otros tres en el noveno. Nadal, feroz y concentrado, salvó las dificultades, no desaprovechó su primera oportunidad y se hizo con el set por 6-4.

La contrariedad de la primera manga enojó al jugador de Tandil. Soltó imprecaciones y tiró la raqueta contra la silla en el intervalo entre sets. Dentro de ese corpachón con aire de gigante bueno, hay también un tremendo competidor. Con su mirada implacable, el de Manacor alternó algo su plan inicial en la segunda manga. Siguió buscando el revés de Del Potro, pero procuró más las iniciativas del punto. Así evitó la castigadora derecha de su rival.

En la tercera manga, Nadal ya no tenía freno y sometió a duros golpes a su oponente, quien se marchará de este Roland Garros como cuarto del mundo, igualando el mejor puesto de su carrera logrado en 2014.

Ahora le toca en la final de mañana Thiem, el único jugador que ha sido capaz de batir a Nadal en arcilla, este mayo en los cuartos de final del Mutua Madrid Open (7-5 y 6-3). El austríaco, que debuta en una final del Grand Slam, se medirá a un contrincante que nunca perdió el partido decisivo por el título en la arcilla parisina, pero tiene armas para sorprenderle. Ayer las demostró para batir en tres sets (7-5, 7-6 y 6-1) a Cecchinato, convertido en la gran revelación del torneo. - Efe