El PNV aplaude el Gobierno porque aleja las elecciones

Recela de Borrell y Montero, y espera que Marlaska cambie la política penitenciaria

“Borrell es el ministro más jacobino y duro que ha habido;está mejor fuera, que viaje mucho”

Míriam Vázquez - Viernes, 8 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Donostia - El PNV, uno de los partidos que respaldaron la moción de censura de Pedro Sánchez, se mostró ayer satisfecho con la composición de su gobierno en la medida en que parece diseñado para durar. Los jeltzales han perseguido todos estos meses que la legislatura termine cuando toca, en 2020, porque convocar unas elecciones en este momento solo conviene a Ciudadanos y podría provocar la victoria de Albert Rivera en las urnas o brindarle una mayor capacidad de influencia en el Congreso, con lo que ello supondría para Catalunya y Euskadi. El gabinete socialista está plagado de profesionales con trayectoria y nombres de relumbrón, de ahí que este gobierno esté concebido para durar, y no para resistir tres meses en minoría con perfiles de partido y del núcleo duro del PSOE. El presidente de la Ejecutiva jeltzale, Andoni Ortuzar, fue más allá en Antena 3 y se preguntó “por qué no” puede durar dos años si es capaz de lograr consensos.

Ortuzar se reunió ayer en Madrid con los diputados y senadores de su partido, capitaneados por los portavoces Aitor Esteban y Jokin Bildarratz, para perfilar su estrategia en el mandato socialista, donde la clave volverá a ser la “defensa de los intereses de los vascos y de las vascas”. Ortuzar fue muy elocuente al valorar el nuevo gobierno y dijo que nadie lo esperaba así, aplaudió el toque europeísta y la presencia de las mujeres, y reconoció que “nadie puede dudar de que es gente contrastada, que ha pasado por puestos importantes”. “Nos parece muy bien”, dijo.

A partir de ahí, no ocultó los recelos que provocan al PNV algunos ministros que no se han expresado de manera amigable sobre el nacionalismo vasco y el catalán. Citó a Josep Borrell por su discurso jacobino y muy duro con los soberanistas catalanes, hasta el punto de que deseó que viaje mucho como ministro de Exteriores, un cargo que no tendrá demasiada incidencia en el día a día de la política doméstica. Se queda con la catalana Meritxell Batet, la encargada de Administraciones Públicas, por su perfil dialogante y porque será ella quien lleve el debate territorial. En el caso de la ministra andaluza de Hacienda, María Jesús Montero, no quiso entrar en detalles y confió en que respetará el Concierto Económico.

En el apartado de la convivencia y la memoria, el juez Fernando Grande-Marlaska es una incógnita. Impulsó la reinserción de los disidentes de ETA a través de la vía Nanclares, pero también ha rechazado que el alejamiento de presos vulnere en sí mismo los derechos de los reclusos, y ha sido muy duro en la persecución del entorno de la izquierda abertzale. Sin embargo, se entiende que, si hasta ahora la principal candidata para Interior había sido Margarita Robles, la elección de Marlaska se ha producido porque su perfil es similar al suyo, flexible y abierto a ese cambio. Ortuzar se conformó con que, inicialmente, ponga en marcha “otra política penitenciaria”, y recordó que el acercamiento no exige cambiar la ley. El Gobierno Vasco no se pronunciará hasta que tenga relación con los ministros y conozca su compromiso con la agenda vasca. Aguardará los tradicionales 100 días de gracia.