Colaboración

Las OPE son las madres y los padres

Viernes, 8 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Las Ofertas Públicas de Empleo que se están realizando son pura mentira. Farsas. Engaños. Falsedades. Falacias. Trolas. Cuentos. Patrañas. En vuestra mano está seguir con el listado de sinónimos. Una OPE trae a nuestro imaginario dos ideas, crear puestos de trabajo y que personas que no han trabajado nunca en la administración tendrán una oportunidad para lograr un puesto. Es decir, son sistemas de selección de trabajadores y trabajadoras, para que personas que no han trabajado en la administración lo hagan y elegir a las mejores entres ellas. Hace falta mucha imaginación para decir que lo que se hace actualmente es esto.

He vivido muy de cerca un examen de Osakidetza, en concreto, la de Medicina de Familia. Visto lo visto lo tengo más claro, nos engañan.

La tasa de temporalidad en Osakidetza es superior al 40%, con las jubilaciones y teniendo en cuenta que un proceso de este tipo se alarga unos 3 años, la temporalidad se reducirá al 38%. Es decir, no crean ningún puesto de trabajo, a lo sumo cubrirán con personas fijas puestos de trabajo hoy cubiertos con personal temporal. Y, aún así, la temporalidad será del 38%.

Por otro lado, era sorprendente ver la edad media, mucha gente tenía más de 50 años, personas que tienen más de 25 años de experiencia. Han trabajo en Osakidetza y, ¿ahora tienen que demostrar que valen para ese trabajo, después de 25 años? Si no valían para el trabajo, lo normal hubiese sido haber recibido alguna sanción y que se les hubiese apartado de las listas de contratación temporal, de lo contrario, quienes han trabajado en recursos humanos debieran dimitir por tener gente incapaz para el trabajo durante 25 años. En Osakidetza hay quien se jubila siendo temporal.

Pregunte a algunas personas como era posible que estuviesen haciendo ese examen a su edad. La respuesta me sorprendió, ¡había quien había aprobado ya 6 exámenes! Pero no han logrado tener un puesto fijo, y mientras tanto hay cientos de puestos de trabajo cubiertos sin personal fijo. Este no es un fenómeno metereológico consecuencia de la crisis, ha sido una decisión estratégica de las administraciones los últimos 30 años, la situación ya era así antes de la crisis. La precariedad es muy funcional para las administraciones para hacer y deshacer con la plantilla y servicios a su antojo.

Más razones para la sorpresa. Se repitieron preguntas sobre cuestiones que hoy no se pueden trabajar en la atención Primaria como consecuencia de unas cargas de trabajo brutales y las preguntas sobre las decisiones que se toman en el día a día eran muy pocas. ¿Cuál es el objetivo del examen, demostrar la capacidad para el trabajo o la capacidad memorística?

Y otra más. De las 1.269 personas que hicieron el examen, 663 la superaron y 606 no. ¿Qué significa eso, que 606 personas no tienen los conocimiento mínimos para el trabajo en Medicina Familiar? Pues la consecuencia es sorprendente, las 606 personas, todas ellas, mañana si quieren podrán trabajar en Osakidetza con contratos temporales, ya sea para plazas no cubiertas con personal fijo ya sea para hacer sustituciones. Es lo que tiene la falta de profesionales. Y la mayoría de la gente que ha superado el examen tampoco obtendrá una plaza fija, solo 85, aunque haya cientos de plazas vacantes. La mejor nota fue un 70 sobre 100, ¿tan malos y malas son nuestros médicos?

Han tomado el compromiso de guardar la nota de cara a la siguiente convocatoria, pero con esas notas tan bajas todo el mundo se volverá a presentar al examen, porque, a fin de cuentas, lo importante no es la nota que se tenga sino la posición relativa que se ocupe respecto al resto de personas. Esto supondrá participar en 3 exámenes en un periodo de cuatro años (2016, 2018 y 2020). ¿Qué consecuencias tiene eso sobre personas que tienen menores o personas mayores a su cargo? ¿Son conscientes? ¿Les importa? Y, por supuesto, esto tiene un impacto de género enorme.

Este es el ejemplo de Osakidetza, podríamos realizar el mismo examen y llegar a las mismas conclusiones en enseñanza, ayuntamientos, diputaciones.... Es una situación inaceptable. Las Ofertas Públicas de Empleo, en esta situación de precariedad provocada por las administraciones, son mentira. Como Olentzero, generan ilusión, pero son las madres y los padres. Hace dos años ELA hizo llegar una propuesta al Gobierno Vasco para realizar una modificación legal extraordinaria para tomar medidas excepcionales. Necesitamos arreglar este detrito de situación generada por las administraciones y poner en marcha un nuevo modelo de empleo público. Y en ese nuevo modelo de empleo público las OPEs deben recuperar su sentido, ser pruebas a realizar antes empezar a trabajar un solo día en las administraciones y para elegir a las mejores personas. No se puede utilizar a la gente como servilletas de papel, que hoy te utilizo y mañana te echo a la basura con un despido encubierto.