La nueva ley vasca contra el dopaje aumenta el control y las sanciones

infracciones el parlamento de gasteiz adapta la normativa previa al código mundial

Viernes, 8 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - El Parlamento Vasco aprobó ayer una nueva Ley contra el Dopaje en el Deporte, que aumenta el control sobre estas prácticas y endurece las sanciones más graves, que pasan de los dos años de suspensión previstos hasta ahora a los cuatro años, y amplía el tiempo de prescripción de las infracciones. La nueva normativa recibió durante el pleno de ayer en la Cámara vasca el respaldo del PNV y PSE-EE, socios del Gobierno Vasco, y del PP, mientras que EH Bildu votó en contra del grueso de la ley y Elkarrekin Podemos se abstuvo.

Durante la pasada legislatura el Gobierno Vasco aprobó un proyecto de ley similar pero no pudo tramitarse en su totalidad por la convocatoria de elecciones. La nueva ley, impulsada por el Departamento de Cultura y Política Lingüística que dirige Bingen Zupiria, adapta la normativa vasca al código mundial contra el dopaje, en vigor desde el 1 de enero de 2015, y reconoce a la Agencia Vasca Antidopaje como el servicio competente en Euskadi en esta materia.

La norma incluye el control antidopaje no solo a deportistas con licencia, sino a cualquier participante en competiciones o actividades deportivas que se celebren en Euskadi, aunque quedan excluidas las oficiales de ámbito estatal y las organizadas por federaciones internacionales.

Serán pruebas suficientes de infracción de las normas antidopaje la presencia de sustancias prohibidas o de sus metabolitos o marcadores. Cuando se reciba un resultado analítico adverso por una sustancia prohibida se impondrá de inmediato una suspensión provisional de la licencia, una vez que se ha producido la confirmación de que no se ha concedido una autorización de uso terapéutico, lo que conllevará la prohibición de participar en competiciones deportivas.

Las sanciones pasan a cuatro años de suspensión para infracciones muy graves, es decir, en los casos en los que se demuestre la existencia de una sustancia específica cuyo objetivo no sea tratar un problema sino que se haya consumido estrictamente para mejorar el rendimiento deportivo y haya habido intencionalidad.

Además, el período de prescripción de las infracciones se amplía de los tres años actuales hasta un tope diez. Se añaden, asimismo, otras dos nuevas infracciones. Así, a partir de ahora se sancionará “la acción de asistir, conspirar, encubrir o cualquier otro tipo de complicidad con una infracción”. También se prohíbe que un deportista trabaje con cualquier persona de apoyo, como médicos o entrenadores, que hayan sido sancionados o condenados por la comisión de una conducta relacionada con el dopaje.

El único grupo que votó en contra, EH Bildu, pese a considerar positivos algunos aspectos de la ley, opinó que con esta norma se ha “perdido una oportunidad” en el ámbito de la educación y la prevención en torno al dopaje, justificó la parlamentaria Rebeka Ubera. La coalición lamentó además que la ley se centre en los deportistas y no tanto en los profesionales de su entorno.

Elkarrekin Podemos, por su parte, se abstuvo porque el texto normativo deja puntos sin desarrollar y “adolece de carencias”, entre ellas la no inclusión de una regulación de control del dopaje en animales, argumentó Edurne García. - Efe