“El monte se viene abajo y nos da miedo la carretera”

Último desprendimiento esta misma semana.

Los vecinos de Bedaio piden medidas para el vial de acceso a este barrio de Tolosa

Marta San Sebastián - Jueves, 7 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Tolosa - “El estado de la carretera es lamentable y el monte se viene abajo”. Los vecinos de Bedaio no hacen más que repetir esta frase ante las diferentes administraciones, pero los desplazamientos por la carretera GI-3711 entrañan cada vez más peligro. Con el fin de hacer oír su voz, los vecinos de este barrio rural con una individualidad geográfica que la ubica a 13 kilómetros del núcleo urbano han iniciado una recogida de firmas dirigida a la Diputación Foral de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de Tolosa.

“En Bedaio somos cien vecinos y parece que es un número insignificante, por eso recurrimos y pedimos ayuda a las personas que nos visitan;deportistas, cicloturistas, montañeros, cazadores, pescadores, recolectores de setas, transportistas, conductores de autobús y ambulancia, taxistas... para que se sumen a nuestra reivindicación”, exclaman desesperados los vecinos de este pequeño barrio.

La carretera GI-3711 comunica a través de siete kilómetros el barrio Ugarte de Amezketa y el casco de Bedaio. La situación que más preocupa actualmente es la del tramo a partir del kilómetro 3, donde ya han perdido la cuenta de los desprendimientos que ha habido. “Dependiendo de la gravedad, la Diputación realiza reparaciones. Esta misma semana hemos tenido uno, y es el tercero en el mismo punto”, manifiestan los vecinos.

No obstante, los bedaiotarras observan con temor el movimiento que está teniendo el monte en el tramo comprendido entre el kilómetro 4 y 5. Todos los años se realizan trabajos de llenado y se ponen capas de asfalto. “El vallado ya está torcido y se han encontrado en la carretera piedras de la escollera, porque la escollera se mueve y el monte se viene abajo”, relatan desde Bedaio. En consecuencia, los autobuses rozan los bajos y la carretera es un paseo sumamente peligroso para los ciclistas que no conocen la zona.

Pero el día a día de los habitantes de Bedaio se está convirtiendo en un martirio. “Como los vecinos conocemos la zona, en tramos concretos reducimos totalmente la velocidad para no tener sustos. Estos últimos años la situación va a peor a partir del kilómetro 4 y aunque la Diputación nos dice que tiene un proyecto, todavía no hay fecha”, denuncian.

Ante esta situación los bedaiotarras han iniciado una recogida de firmas a través de la plataforma Change.org, pero también se puede firmar en las tiendas Errotatxo y Erosle de Alegia, Txiki Jai de Tolosa y en la cooperativa Alkartasuna de Usurbil.

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