Historia, el hueso de selectividad

Los tiempos en los que las Matemáticas eran la gran pesadilla para los estudiantes de la prueba de acceso a la Universidad han quedado atrás. Las nuevas generaciones afrontaron ayer en Donostia la materia que ahora “da más miedo”: Historia.

“La primera vez impacta. Vienes de clases de diez personas y te encuentras en un examen con 60 desconocidos” “Estos días no hay que levantarse a la noche para repasar. Mi truco es dormir seis horas diarias” “En Historia hay tantísimos temas que hemos hecho hasta porra en clase de qué podía caer” “Esta noche he estado muy nervioso y apenas he desayunado. Historia es mi talón de Aquiles”

Un reportaje de Alex Zubiria. Fotografía Iker Azurmendi - Jueves, 7 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

ya no son las Matemáticas. Ayer, lo que les quitaba el sueño a los más de 11.000 estudiantes que se examinaban en la CAV de la selectividad, ahora conocida como Evaluación para el Acceso a la Universidad (EAU), era Historia, “la asignatura que da más miedo”, según afirmaron algunos de los estudiantes que realizaron la prueba en el centro Ignacio Mª Barriola, en el campus de Donostia de la UPV/EHU. Desde primera hora, centenares de estudiantes acudieron a la cita con el temido filtro necesario para acceder a la universidad con los apuntes del curso en la mano para los repasos de última hora y alguno que otro, además, con el estómago vacío al no haber desayunado a causa de la tensión. Que la tasa de aprobados del pasado año fuese del 98% no tranquilizaba a nadie;su futuro está en juego y a media mañana tocaba Historia.

Un total de 11.251 estudiantes estaban citados ayer en los tres campus de la CAV, un 5,5% más que en 2017. “La primera vez impacta mucho. Vienes de la ikastola con clases de diez personas y te encuentras haciendo un examen con 60 desconocidos”, afirmaba Ane Larrarte, de 20 años, que acudía por segunda vez a la prueba tras suspender el pasado año. “Quiero estudiar Psicología, pero si no me da la nota haré Filosofía, que es más fácil entrar, y me cambiaré al segundo año”, añadía esta previsora joven.

Los alumnos rompieron el hielo de la selectividad a las 9.00 horas con la asignatura de Euskera, algo que agradecieron mucho. “Antes de entrar estaba muy nervioso, pero empezar con un control sencillo ayuda a calmarte. Así te quitas los nervios”, apuntaba Pablo Girao, de 19 años, a pesar de que las preguntas que les lanzaba minutos antes a sus compañeros Gorka Felipe e Irene Barahona sobre los posibles temas que podrían aparecer en la prueba de Historia no daban a entender ninguna tranquilidad. “Nos han preparado bien, pero son tantas asignaturas que la que más cuesta, Historia, la dejas sí o sí para el final”, apuntaba Barahona.

Sin lugar a dudas, la materia más citada ayer era Historia;el gran temor del día al abarcar “nombres de personalidades que van desde 1.808 hasta ahora”. “Son tantísimos temas que hemos hecho hasta porra”, aseguraba Ane Díez, quien se había alejado de su grupo de amigas para evitar de este modo desviar la mirada de sus notas durante el descanso previo al temido examen.

Aitor Aspiazu, otro estudiante, afirmaba ser más favorable a memorizar integrales que nombres de monarcas. “Esta noche he estado muy nervioso y apenas he desayunado, y todo por Historia. Es mi talón de Aquiles”, aseguraba este joven al que le gustaría estudiar Ingeniería Informática.

Aunque la jornada de hoy ha dejado atrás el examen histórico, otra materia será su digna sucesora en las pesadillas de los estudiantes: Matemáticas. “Quiero estudiar Bioquímica, aunque las matemáticas no es que se me den muy bien”, confesaba Lucia Beriain. Su compañera, Ainhoa Gibelalde, trataba de no ser tan pesimista. “Llevas tantos meses preparándote que al final te lanzas a lo que sea. Confías en que te salga bien y ya luego a disfrutar del verano, que parecía que nunca iba a llegar”, comentaba.

“Ha sido ver tanta gente y me he agobiado”

Tanto los alumnos que llevan el temario al día, como los que dejan todo para el último momento tienen sus “truquillos” para memorizar los contenidos. “Estos días hay que dormir bien y no levantarse por la noche a estudiar, porque si no, acabas mucho más nervioso. Mi truco es dormir mis seis horas diarias”, desvelaba Girao, quien estudiará Filología Inglesa “aquí o fuera, donde me cojan”. Los que no tienen tanta facilidad para dormir durante estos días las horas recomendadas para su metabolismo, como Larrarte, hacen uso de esquemas y resúmenes con los que afrontar con mayor seguridad los exámenes.

Otros, como Iñaki Oiartzun y Eñaut Muxica, ambos de 17 años, son más de dejarse llevar. “Solo he leído un par de veces cada tema estos días. Es suficiente. Muchos de los puntos ya te los sabes de sobra de clase”, explicaba el último, al que su técnica de relajación le había fallado en el peor de los momentos. “Ha sido ver tanta gente aquí y en la clase, que me he agobiado. Ahora estoy muy nervioso y no me concentro”, apuntaba, al tiempo que su compañero asentía con la cabeza a cada palabra dejando claro el estrés que ambos padecían.

No todos los estudiantes que están realizando la prueba de acceso a la universidad proceden de Bachillerato. Más de 800 la hacen desde la Formación Profesional con el objetivo de alcanzar las décimas necesarias para alcanzar el corte de acceso al grado que quieren estudiar.

Es el caso de Joritz Basterrika, que a sus 23 años -“la selectividad se me queda vieja”- y tras estudiar un grado superior en animación sociocultural, se presentó ayer al examen de Euskera para cursar el año que viene Educación Social. “Como con un aprobado ya tengo el corte y en mi día a día vivo en euskera, creí que con echar un ojo a los controles de otros años era suficiente, pero he hecho mal. El texto no era tan fácil”, afirmaba sin caer en la desesperación. “Pero hombre, ¡un 5 sí que saco!”, exclamaba.

“Solo venimos a dos exámenes para subir nota. No hemos estudiado, pero no creo que tengamos problemas. Y si no, espero que aún así entremos en la carrera”, aseguraban Aitor Goikouria, Uxue Urbeltz, Iban Azarola y Haizea Baz, que tras estudiar un grado superior confiaban en matricularse en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte el curso que viene.

Los últimos repasos y los nervios se repetirán hoy y mañana. Los días 4, 5 y 6 de julio la situación se dará entre los estudiantes más rezagados de la convocatoria extraordinaria.