Cartas a la Dirección

Donantes de órganos y receptores

Javier Balza de Vallejo Arana - Miércoles, 6 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

El Día del Donante de Órganos y tejidos es un día abierto a celebrar lo que se vive a lo largo de los 365 días del año. Un día señalado en el calendario para agradecer cuando se tiene la suerte y la oportunidad de vivir gracias a la donación generosa, desinteresada, gratuita, de una persona desconocida que dejó claro a su familia que, si ella no puede vivir y sus órganos son válidos, éstos sean donados para las personas enfermas que los necesitan.

Con una donación se salvan varias vidas. Con la donación de órganos y tejidos, la vida de la persona fallecida tiene una continuación. Los ojos siguen viendo, el corazón sigue latiendo, los pulmones respirando, los riñones funcionando… en la persona receptora de órganos. Las familias de los donantes saben que su gesto solidario continúa en miles de personas. Millares de personas enfermas viven gracias a la donación de órganos y tejidos que da vida.

Estos milagros se hacen gracias a la sanidad pública que invierte en recursos y profesionales que hacen posible esta maravilla que se exporta y es modelo para cada vez más países. Hay que reconocerlo y no olvidarlo.

Leí en el cartel de un hospital: No pienses en la donación de órganos como ofrecer una parte de ti para que un desconocido pueda vivir… es en realidad un desconocido quien ofrece todo su cuerpo para que una parte de ti pueda seguir viviendo. Que el día del donante sea un día más en la vida de todas las personas, pero un día que se reconoce públicamente, que se vive intensamente.