El tecolote es el ave de la muerte en muchas culturas ancestrales

En EEUU, Sudamérica y Centroamérica protagoniza numerosas leyendas

Zollo Carrillo/Efe - Lunes, 4 de Junio de 2018 - Actualizado a las 09:16h.

México. El tecolote, también conocido como mochuelo o búho pequeño, a menudo se relaciona en Estados Unidos, Sudamérica y Centroamérica con la muerte y con otras leyendas, de gran arraigo en muchas culturas ancestrales.

Los tecolotes "forman parte de nuestro patrimonio natural y si a eso le sumamos que están ligados con creencias, aspectos de medicina tradicional e incluso aspectos artesanales" constituyen una herencia cultural que debe preservarse, explicó a Efe la ornitóloga Lourdes Navarijo.

La técnica académico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) opinó que los biólogos tienen que saber apreciar los aspectos científicos, pero también la función de las especies en las cosmovisiones de los pueblos.

En países como México, El Salvador, Guatemala y Honduras se conoce con este nombre a varios aves de la orden Strigiforme, que incluye aves rapaces de hábitos nocturnos como los búhos. Su nombre proviene del náhuatl tecolotl, que significa búho.

Los tecolotes de plumas suaves y alas silenciosas durante sus vuelos crepusculares abarcan casi todo el globo terráqueo, a excepción de la Antártida y Groenlandia, y las creencias que les rodean suelen ser tanto positivas como negativas.

Una de las más conocidas es la que deriva de la cosmovisión mexicana, en los que se les tenía por los mensajeros de la muerte, que venían a dar noticias sobre lo que iba a suceder, contó a Efe Alfredo López, investigador del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM. "En el caso del tecolote era su canto el que predecía la muerte de la persona que oía ese anuncio", aseguró.

El carácter nocturno del tecolote, con una vista privilegiada en la oscuridad, hace que se le relacionara con los señores de la muerte. Otra característica que asocia a estas aves con lo tenebroso es "su rostro de grandes ojos, parecido al de un cráneo humano". A altas horas de la noche se les puede oír ulular, sonido fantasmagórico que en algunas creencias se asocia a la carcajada malévola o incluso a lamentos o gritos.

Los tecolotes se alimentan fundamentalmente de pequeños mamíferos como roedores, siendo de gran apoyo, de acuerdo con la bióloga, para controlar las poblaciones, algo de lo que el ser humano se beneficia, pues los roedores suelen asaltar las cosechas. Pero no solo la muerte y la tragedia rodean a este pequeño búho, que suele medir desde los 12 y los 40 centímetros, también los buenos augurios están asociados a él.

Navarijo aseguró que en Asia se le atribuyen propiedades curativas. Incluso en China llegan a comerse los ojos para así tener mejor vista."Por otro lado, en el Cono Sur, en Chile y en Argentina, la gente piensa que si lleva un corazón del ave en un frasco seguramente va a poder escuchar conversaciones a distancia", agregó.