A la contra

Biblias, crucifijos y crucifixiones

Por Jorge Nagore - Domingo, 3 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

sábado, 2 de junio de 2018, hoy para mí, ayer para ustedes. Miro en Internet las ediciones digitales de dos periódicos, uno nacional y otro regional. Ambos cuentan con una larga trayectoria en papel y salen a la calle hace mucho. Ambos titulan similar la noticia que encabeza sus webs: uno dice Pedro Sánchez promete su cargo sin Biblia ni crucifijo y el otro Pedro Sánchez promete su cargo sin símbolos religiosos. No es una noticia en pequeño que acompañe a otras de mayor tamaño acerca del mismo tema -que Pedro Sánchez jura su cargo de presidente del Gobierno, apenas el séptimo desde 1976-, sino que es la noticia principal acerca de ese tema. Un país constitucionalmente aconfesional desde hace 40 años, casi 43 años después de la muerte del muy católico dictador Franco, elevando a la categoría de noticia que alguien prometa un cargo sin hacerlo delante del manual de instrucciones de una religión concreta. Es la clara expresión del retraso que aún persiste, retraso que podemos comprobar al repasar los indicadores económicos en relación al entorno, al igual que los indicadores sociales, culturales, educativos, de convivencia, etc, etc, etc. España va atrasada, punto, se le paró el reloj casi por completo durante 40 años y ese parón ha ido trayendo déficits y carencias a decenas, que aún se siguen contemplando en el día a día, lastrando por completo o en muy buena medida muchos de los progresos que lógicamente también se han hecho. La religión, la bandera, el himno, la unidad de España, los reyes y las princesas… Asuntos que ocupan el primer plano informativo y que en realidad son banalidades y el folklore con el que somos alimentados, mientras más de 15 de cada 100 ciudadanos está en paro y una muy notable bolsa de población subsiste de puro milagro mes a mes con el futuro a medio plazo caminando por un alambre, por nombrar solo un par de reales crucifixiones.