“Han usado el terrorismo para no juzgar el caso en Navarra y poner penas altas”

La sentencia confirma la tesis de que se debería haber juzgado por la vía ordinaria según el atestado policial inicial

Sábado, 2 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:04h.

Iruñea - La resolución del caso Altsasu encierra una contradicción en sí misma: la sentencia de la Audiencia Nacional descarta que existiera el delito por el que el asunto acabó en este tribunal excepcional de Madrid en lugar de juzgarse en las instancias ordinarias de Navarra. Por ello, varios abogados de la defensa coincidieron ayer en que pudiera haber sido una “maniobra” con un resultado gravoso para sus defendidos. En este giro hubo dos niveles y momentos. El primero, en el ámbito policial, el trasvase del caso a manos de la propia Guardia Civil con un cambio sobrevenido de la calificación del delito ya que la Policía Foral había iniciado el atestado con delitos (lesiones, atentado...) por los que finalmente han sido condenados. En segundo, a nivel judicial, cuando el Tribunal Supremo pasó la instrucción a la Audiencia Nacional de la juez polémica Carmen Lamela (Catalunya, relación con personas de la institución afectada...) al ver indicios de un delito de terrorismo. De este modo, resolvía una cuestión de competencia planteada por el Juzgado de Instrucción número 3 de Pamplona, a instancia de la Audiencia Provincial de Navarra, que considera que la causa debía seguirse allí. Saber qué hubiera sucedido si la vista y el fallo hubieran sido aquí es difícil, pero lo cierto es que por un lado el proceso hubiera sido más llevadero para procesados y familias y por otro (en cuanto a las penas) la Audiencia Nacional, con horquillas que iban de 6 meses a 3 años, ha ido al extremo máximo al ver agravantes. En las redes sociales se destacó la desproporción de esta penas respecto a otros casos como Nagore -con un homicidio, también 12,5 años- u otros delitos de lesiones con condenas mucho menores. - J.I.C.