Los primeros derribos de La Bretxa se ejecutarán en verano

La coordinadora de Zaharrean y el alcalde, ayer en la inauguración de la carpa de la Bretxa.

El sótano de la Pescadería acogerá en el futuro un centro de distribución de “última milla”

Carolina Alonso Ruben Plaza - Viernes, 1 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - El alcalde de Donostia, Eneko Goia, anunció ayer que los primeros derribos del edificio de la Pescadería de La Bretxa, al que se trasladarán los puestos de los asentadores ubicados actualmente en el subsuelo de la plaza, comenzarán el próximo verano. Ese es, al menos, el calendario que maneja el Ayuntamiento, que alcanzó hace un mes un acuerdo con la concesionaria del conjunto de La Bretxa para financiar las actuaciones previstas en el edificio de la Pescadería. Las del edificio Arkoak y las de las dependencias subterráneas dependen directamente de la empresa, que se hizo con la concesión en 2016 y ella correrá con los gastos.

Una vez finalizada la reforma, el edificio de Pescadería acogerá en su planta a ras de calle a los asentadores que actualmente están en el sótano. Las baserritarras de la calle San Juan se trasladarán a la plaza, de la que desaparecerá el módulo de acceso a la planta baja.

Desde la misma plaza se accederá a las verdulerías y carnicerías y, tras el último acuerdo, también a las pescaderías que en un primer diseño de la operación se iban a quedar en el sótano, lo que provocó el rechazo de los asentadores a la operación. Con la nueva fórmula, todos los negocios vigentes subirán a la planta a ras de calle y los que cesen la actividad recibirán indemnizaciones.

distribución En el nuevo proyecto para La Bretxa se contempla que el supermercado Lidl se traslade a la zona situada debajo de la plaza, de modo que quede libre el subsuelo del edificio Pescadería. En él se ubicará un nuevo centro de distribución de mercancías de última milla, que permitirá descongestionar la Parte Vieja de camionetas y otros vehículos de reparto. Este tipo de instalación es un almacén al que llegan los productos que, después, son repartidos por la zona más cercana por medio de bicicletas y vehículos no contaminantes. El Ayuntamiento contempla uno de estos puntos de distribución en la plaza de Pío XII, pero el concurso público abierto para reformar el entorno liberado tras la retirada del lugar de la antigua estación de autobuses, que incluía el centro de distribución con bicicletas, quedó desierto, por lo que esta instalación está en entredicho en la actualidad.

Además de este almacén, la futura Bretxa acogerá en sus plantas primera y segunda el ambulatorio de la Parte Vieja, cuyo proyecto estará aprobado. Su acceso se producirá por la calle Aldamar, por una nueva puerta. Una segunda puerta se conectará con la cancha deportiva y salas multiusos que se habilitarán en la última planta del antiguo edificio de abastos.

La inversión para reformar los edificios de La Bretxa y su entorno, según el Plan Especial aprobado, sobrepasa los 24 millones de euros. La reforma prevista en el edificio Pescadería, que depende del Ayuntamiento, ascenderá a 9,9 millones de euros. La del antiguo mercado de abastos, rebautizado como Arkoak, tiene un coste de ejecución material de 9,6 millones de euros. De ellos, 3,1 corresponden a la transformación de planta sótano, 2,7 a la planta baja, 2,4 a la primera y 1,1 a la bajo cubierta.

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