Concluyen las obras en el puerto de Udana y en el enlace de la AP-8 en Zestoa-Zumaia

Ambos puntos se abren al tráfico tras sufrir un desprendimiento y un socavón

Jueves, 31 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Donostia - Gipuzkoa va recuperando poco a poco la normalidad en las carreteras. En este sentido, la Diputación anunció ayer la apertura del enlace de la AP-8 en Zestoa-Zumaia, tras permanecer seis meses cerrado por un socavón, y también de la conclusión de las obras de estabilizamiento de la ladera en el puerto de Udana, en la carretera que une Oñati y Legazpi.

Tal y como publicó NOTICIAS DE GIPUZKOA, el duro invierno que ha padecido el territorio se ha saldado con el triple de incidencias en la red viaria que en 2017, lo que ha supuesto un coste adicional de 7 millones de euros. En total se produjeron en Gipuzkoa 461 desprendimientos, 371 caídas de árboles y 211 socavones o baches grandes. Uno de estos últimos se registró tras una gran semana de nevadas y lluvias en diciembre en el enlace de la AP-8, que da acceso a las carreteras de Zestoa y Zumaia

Han sido “seis meses”, como recordó ayer el Departamento de Infraestructuras Viarias de la Diputación de Gipuzkoa, el tiempo que ha permanecido cerrado este punto, por lo que los “más de 10.200 vehículos que diariamente lo utilizan” han tenido que circular “por una vía alternativa”.

El hundimiento que se produjo en el entronque con la rotonda que conecta con la carretera GI-631 ocurrió el 1 de diciembre, lo que obligó a la sociedad foral Bidegi a “realizar una serie de actuaciones de emergencia para estabilizar la zona y habilitar un acceso alternativo de carácter provisional por el vecino polígono industrial de Sansinenea”.

La obra para evitar que el firme se volviera a hundir consistió en colocar 24 módulos compactos que, “a modo de cajón impermeabilizado de cuatro metros de anchura y altura y 36 metros de longitud, canaliza la regata de Larrondo”.

Para ello se abrió una zanja de nueve metros de profundidad y se desvió temporalmente la regata. Una vez concluido el cajón, se rellenó la zonja, se extendió las capas de asfaltado del firme y se colocó la señalética y el pintado de la señalización horizontal. Todo ello ha supuesto 372.900 euros más IVA. Aunque el enlace ya está abierto, los trabajos, según detallaron desde el departamento que dirige Aintzane Oiarbide, continuarán “para restituir a la rotonda y al acceso provisional su forma original”.

Por otro lado, también se han concluido las obras en el puerto de Udana, entre los puntos kilométricos 9,670 y 9,712, donde se produjo un deslizamiento que afectó “a la totalidad de la plataforma de la carretera”. Las obras en este puerto ubicado en la carretera GI-2630 se han prolongado durante dos meses y medio y consistieron en la ejecución de un contrafuerte de escollera de 45 metros de longitud y un relleno tipo terraplén, sobre los que se aportó tierra vegetal para facilitar su revegetación.

Durante este tiempo, dada la inestabilidad de la zona, se habilitó un desvió provisional que obligó a establecer un paso alternativo regulado por semáforos para el tráfico de la zona, además de prohibir la circulación de los ciclistas. Todas estas limitaciones ya han dejado de tener vigencia tras la conclusión de los trabajos. - N.G.