Colaboración

La alternativa Euskadi-Baskonia como nombre país

Por Iñaki Azkoaga - Miércoles, 30 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Vengo insistiendo en la importancia de afinar con el nombre del país de los vascos. La Ponencia de Autogobierno que se debate estos días en el Parlamento Vasco puede suponer una buena oportunidad para acertar con una vía apropiada. El denominativo es uno de los temas a tratar y, personalmente, opino que un nombre bien centrado es imprescindible para asentar las bases futuras para la construcción del país.

En un artículo anterior mencioné que las propuestas de nombre hasta ahora conocidas (Comunidad Estatal Vasca, Comunidad Foral Vasca, Comunidad Nacional Vasca, Estado Autónomo Vasco y Estado Foral Vasco), son más una definición que un nombre propio donde la palabra vasco pasa a ser un adjetivo. Nombres son Euskadi, Euskalherria, Vasconia, Waskonia, etc.

Argumentaba también que, entre estas definiciones que se proponen, me inclinaría por incorporar en el nombre la palabra foral, al ser este un concepto que recoge perfectamente la singularidad específica de los territorios vascos. Asimismo, proponía adoptar el denominativo de Waskonia, tanto en euskera como en castellano, nombre este que vengo defendiendo como la alternativa más adecuada.

Sin embargo, la realidad es que esta propuesta de nombre propio ha tenido pocos, muy pocos, entusiastas. Toca pues reflexionar sobre el porqué de esta paupérrima respuesta. Tengo algunas hipótesis entre las que se encuentran mis limitaciones personales para transmitir la idea de forma seductora, aunque también puede ser que la propuesta realizada requiera un salto mental demasiado importante que, basándose en diversas razones historicistas, lingüísticas o político-ideológicas, los líderes y gran parte de la ciudadanía no están dispuestos a considerar.

Esto se debe en gran medida a que somos muchos los que en algún momento de nuestras vidas hemos leído, debatido o reflexionado sobre cuál es la mejor opción de nombre para el país, a la vez que hemos optado por una vía y nos hemos decantado. Transgredir la posición adoptada supone un esfuerzo enorme para muchos de nosotros. Diría que hoy las opciones que cuentan con mayor arraigo son Euskadi y Euskalherria, mientras que en un ámbito más historicista ocuparía una posición relevante Vasconia.

Partiendo de esta premisa, me pregunto cómo se puede avanzar en la dirección más adecuada con una fórmula que pueda ser aceptada, sin que suponga un salto intelectual demasiado exigente para el mundo de las ideas y la ciudadanía. Atisbo una alternativa que puede resultar sugerente, la planteo a continuación.

El estatuto vigente denomina al país como Euskadi o País Vasco en castellano y Euskadi o Euskal Herria en euskera. El nombre Euskal Herria en euskera, se utiliza en castellano con dos acepciones, una primera equivalente a la de Pueblo Vasco, mientras que una segunda la equipara a País Vasco. Planteado de esta forma, conlleva una contradicción intrínseca en la misma redacción lo que conduce a duplicidades, indefiniciones o limitaciones, como las que se han plasmado por ejemplo en el Libro de Estilo de EiTB.

En el documento de nuevo estatus sería deseable que se evitara la inducción a imprecisiones del actual Estatuto. Así, en el preámbulo del nuevo estatus que ha trascendido a la opinión pública, Euskal Herria se equipara a Pueblo Vasco, concepto que parece que puede ser refrendado por todos los partidos políticos. Lo explica muy bien Daniel Innerarity en el número 58 de la revista Hermes: “Y desearía que se mantuviera una formulación como la del actual Estatuto en el que se hace una referencia a la realidad de una Euskal Herria como horizonte cultural, al tiempo que su constitución política se realiza concretamente en la Comunidad Autónoma Vasca…”

Del análisis DAFO que realicé en el libro Vasco, ¿cómo se llama tu país? sobre los nombres seleccionados, tras pasar un larga y razonada criba, figura el de Baskonia, que mantiene una serie de puntos fuertes nada desdeñables. Este nombre de Baskonia puede aportar una opción válida, ya que en mi opinión se acerca a la propuesta óptima y se sitúa en lo razonable.

El actual Estatuto denomina al país como Euskadi o País Vasco, como opciones alternativas. Una solución aceptable en el nuevo estatus puede ser el mantener el doble nombre, sustituyendo el de País Vasco por Baskonia, de manera que plantee el uso indistinto de Euskadi o Baskonia.

El uso del término Baskonia tiene unas fortalezas importantes. Técnicamente es un nombre rotundo y pronunciable en los idiomas más extendidos, es cercano al nombre Basque Country utilizado en la actual estrategia de internacionalización del Gobierno Vasco, es un nombre aceptado por las elites intelectuales, es conocido en tanto que es el denominativo oficial del exitoso equipo de baloncesto vitoriano del mismo nombre, Google y Wikipedia pueden asimilarlo a País Vasco/Pays Basque/Basque Country y, lo más importante, no molesta ni confronta a diferentes ideologías.

Asimismo, a partir de este denominativo se podría construir una aplicación válida y coordinada en todos los ámbitos de aplicación.

Unos lo acotarán como denominativo de los tres territorios de la actual Comunidad Autónoma de Euskadi, y optarán de forma libre e indistinta entre Euskadi y Baskonia.

Para otras ideologías, Baskonia puede resultar un nombre muy útil en cuanto que permite construir un esquema bien trazado, delimitando un denominativo específico para los diferentes espacios administrativos, o conjunto de ellos, de manera que se eviten imprecisiones, duplicidades y solapamientos.

Así, al ámbito de la actual Comunidad Autónoma Vasca, se le puede añadir Oeste o Mendebaldea según el idioma utilizado, resultando Baskonia Oeste o Mendebaldea, a éste espacio más Nabarra denominarlo Baskonabarra, a la parte del estado francés Baskonia Iparraldea y, al conjunto, Baskonia Osoa.

Secciones