Imanol Idiakez entrenador

“Un entrenador necesita dos años para poner su sello a un equipo y el tercero suele ser el bueno”

Después de tres años en el AEK Larnaca de Chipre, con el que ha ganado la Copa, Imanol Idiakez ha vuelto a la espera de un proyecto que le ilusione en Primera o Segunda

Mikel Recalde Javi Colmenero - Miércoles, 30 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Final feliz en Chipre.

-El final soñado, porque el último partido fue la final de Copa, que la ganamos. Además, era mi partido 100 en el AEK, que no es fácil. Se daban un montón de circunstancias que han hecho que el final haya sido bonito.

¿Cómo es la final de Copa allí?

-Parecida. Es un partido muy colorido, con las aficiones repartidas en el campo y mucho ambiente. Además, el duelo fue muy especial, porque en el descanso íbamos 1-0, con un gol en el descuento, y le dimos la vuelta en tres minutos de la segunda parte.

La afición lo celebró a lo grande.

-Son muy extremistas para lo bueno y lo malo. El recibimiento después del partido fue muy animado. Fuimos a las oficinas con la Copa, había mucha gente y ya es una de mis mejores experiencias en el fútbol. Había vencido una copa en toda su historia y llevaba catorce años sin ganar nada. El hecho de que los partidos allí tengan tanto seguimiento te hace sentirlo muy dentro. Entre semana hay paz, pero el fin semana con el fútbol...

Es un club en pleno crecimiento...

-Hace cuatro años entró un presidente nuevo que le está dando un impulso económico. Está ganando aficionados. A nivel de presupuesto es el cuarto o quinto del país. Lo que sería un Villarreal. Hemos caído en dos previas europeas, ante el Slovan y el Viktoria Plzen de forma muy injusta.

Se rodeó de muchos españoles.

-Hablábamos siempre en inglés. Este año teníamos diez españoles. La mayoría han estado en Primera y Segunda. El director deportivo, Xavi Roca, ex de Barcelona;el preparador físico, Néstor Orozco, es de Urnieta y trabajó conmigo en el Unión y espero seguir con él;Antonio Hidalgo…

¿Querían que siguiera?

-En febrero tuvimos una crisis y se esfumaron las opciones de ganar la liga. Perdimos contra el Apollon, nos sentamos con el presidente y con el director deportivo y decidimos que había que replantear los objetivos, pelear por entrar en Europa, intentar ganar la Copa y al acabar la temporada seguir cada uno caminos diferente. Y la verdad es que ha salido muy bien. Nos hemos clasificado para Europa, hemos ganado la Copa y hemos terminado como amigos.

¿Intentaron convencerle?

-Tras ganar siempre eres mejor que el día anterior. Pero cuando tomas una decisión hay que ser consecuente.

Ahora toman el mando en el AEK otros dos guipuzcoanos.

-Ander Murillo es el nuevo director deportivo y me ha ayudado un montón. Es un chico que conocía muy bien el club, que manejaba todo, una persona encantadora que ayuda a todo el mundo. Está preparadísimo. Ha elegido a Andoni (Iraola) como entrenador y seguro que lo van a hacer bien. Les deseo lo mejor. La herencia que les dejamos es buena, porque ganar un trofeo siempre te hace ser mejor. A mí no me ha sorprendido su decisión.Ni la experiencia te garantiza cosas ni la no experiencia deja de garantizar.

Como Juan Domínguez en el Unión.

-Juan, aparte de que respira fútbol, conoce el juego y la casa muy, muy bien, de los que mejor. Tiene mucha pasión en lo que hace y seguro que le va a ir bien.

Usted también era futbolista.

-Era mediocentro. Jugaba donde me ponían. Me rompí la tibia dos veces en el Sanse y eso marcó mi trayectoria. Luego fui peleando por los campos de Segunda y creo que fui un jugador malo pero honrado.

¿Siempre se sintió entrenador?

-A mí con veintipico tacos me apasionaba el juego, los porqués, me preguntaba muchas cosas y le daba muchas vueltas. Mi posición en el campo me ayudaba porque creo que los mediocentros son los más obligados a entender todo lo que pasa alrededor. Siempre he vivido el fútbol con pasión. Me encendió la llama coincidir con Juanma Lillo en el Ciudad de Murcia con 31 años. Me abrió un punto de vista diferente del juego y, gracias a ello, la pasión se encendió.

Pero, ¿qué tiene Juanma?

-Entiende muy bien el juego, te lo explica sencillo, te lo deja muy claro. Es muy bueno en los detalles. El recuerdo que tengo es que jugabas con la sensación de que ibas a ganar cada partido, que sabías lo que estaba pasando. No me había sucedido hasta aquel momento de mi carrera.

¿Con qué modelo se identifica?

-No me gusta separar porque parece que eres antialgo. Entiendo todas las formas de jugar, porque el fútbol te permite defender tu idea sea cual sea y es tan lícito defender una como otra. Es verdad que ahora están de moda Guardiola o Simeone… El otro día leí una frase que decía: Me gustaría atacar como Guardiola, presionar tras pérdida como Bielsa, contraatacar como Klopp y, si no la recupero, defender abajo como Simeone. Todo es lícito y cada uno elige cómo quiere jugar. Mi sensibilidad por el juego seguramente se acerca más a Guardiola, a intentar defender la pelota y a través de ella generar ocasiones, pero depende también a dónde vayas y los jugadores que tengas. No puedes ser un talibán. Te tienes que adaptar a lo que tengas para sacar rendimiento.

A veces no viene bien que le asocien con ese modelo.

-Lo que me sabe mal es que cuando ves un equipo que propone poco, que juega más a contraatacar y defenderse, se le critica menos que a los equipos que intentan proponer, llevar la iniciativa, que toman más riesgos. Me fastidia porque se nos etiqueta de otra manera. Tomo como referencia el Barcelona de Guardiola porque es el equipo con el que más he disfrutado en mi vida. Creo que no hay un equipo que haya jugado mejor. Pero también puedo disfrutar viendo al Atlético;la Real de Eusebio o la de Imanol, que han sido dos equipos diferentes en poco tiempo.

La apuesta de jugar así que implantaron en Zubieta Loren y Eusebio ya la ejecutaban Lillo y usted.

-El sábado estuve viendo al Sanse y me estaba acordando cuando estaba yo con Juanma en el primer equipo. Sentía que era lo que nosotros quisimos traer y proyectar al fútbol base y me alegro de que haya triunfado esa idea en Zubieta. Además, está dando resultados y de alguna manera confirma que aquello que teníamos en la cabeza, principalmente Juanma, no era una locura. La Real tiene ese sello en toda su estructura y para mí es una alegría y un éxito.

¿Cómo era su Sanse?

-Era un equipo muy joven. El primer año, que descendimos, hicimos una apuesta muy arriesgada al desprendernos de todos los veteranos. Incluso hice una alineación indebida por meter más juveniles de la cuenta en un partido con los Illarra, Javi Ros, los hermanos Eizmendi… Era un equipo bonito. El segundo año fue una experiencia muy buena porque fue el despuntar de Iñigo e Illarra, Gaztañaga y Javi Ros… Al primer equipo llegaron también Cadamuro, Albistegi, Sarasola, Toño Ramírez y Sio…

¿Le da rabia no estar en la lista de candidatos a su banquillo?

-No sé si estoy en la lista o no. Siempre seré de la Real, desde que nací hasta que me muera. He trabajado dos veces, de jugador y de entrenador;y si alguna vez vuelvo a trabajar, será un placer. Ahora es el momento de Asier. Siempre he sido honesto. Si algún día me llama la Real, intentaré serlo más si cabe, porque a uno no le gusta decepcionar y menos en tu equipo.

¿Tiene mal recuerdo de su salida?

-Fue natural. Entré con Juanma para implantar la metodología. Fui fiel a mis creencias y principios y, de alguna manera, lo natural era que si los que se quedaron después de que se fuera Juanma no creían en eso, no tuviera sitio. Es verdad que con los años nuestra metodología sigue ahí.

Su aventura empieza en El Ejido.

-Me llaman a falta de ocho jornadas en un momento terrible, con catorce jugadores en la plantilla. Llevaban 3 puntos de 27, se habían ido el director deportivo y el entrenador. Me senté en casa con mi mujer y le dije vamos a jugarnos la vida; y tuve la suerte que fui, nos salvamos y seguí entrenando.

Guijuelo, Unión, Toledo, Lleida...

-Hicimos un buen año en Guijuelo. De ahí a Irun. Fue el primer año de impagos y yo lo sufrí un montón. Decidí irme a Toledo, donde estaba Txema Indias, ahora en el Leganés, de director deportivo. Salió un año precioso y nos metimos en el play-off con un recién ascendido. Después a Lleida, donde el primer año acabamos quintos;y en el segundo, perdimos el ascenso en los penaltis contra el Sevilla Atlético. Una de las mayores injusticias que he vivido yo, porque ese equipo merecía subir.

La Real ha fichado a Garitano.

-Yo jugué con Asier en el Burgos hace muchos años. No mantengo un contacto diario, pero tenemos buena relación. Me alegro un montón por él. Simboliza el camino del técnico modesto. Se lo ha peleado un montón. Lo que ha hecho en el Leganés es enorme, increíble, y por supuesto que me alegraré de que le vaya genial.

¿En qué estereotipo le sitúa?

-Es un entrenador que se basa mucho en la organización. Le da prioridad a la defensa, sus equipos encajan y permiten poco a sus rivales. Cuando puede jugar, juega;cuando puede contragolpear, lo hace. En el aspecto defensivo es muy bueno, organiza bien a sus equipos y los hace competitivos. Vamos a ver cómo se adapta a la Real y a sus jugadores. Estoy convencido de que lo va a hacer bien.

¿Cómo era de jugador?

-Todo lo contrario. Era un mediapunta de calidad, que físicamente no era muy fuerte, pero sí muy listo, que jugaba detrás del 9. Sobre todo de calidad.

¿Le choca que la Real lleve 22 temporadas sin empezar una Liga con un entrenador guipuzcoano?

-Somos un poco así. Nos es más fácil dudar del vecino que del que viene de lejos. Yo espero que con Asier cambie. Estos meses con Imanol han venido bien para entender que aquí también hay nivel, que en Gipuzkoa hay grandes entrenadores.

Dijo Olabe que los técnicos duran demasiado poco en la Real.

-Responde más a la cultura que hay en el fútbol. Al final, se suele recurrir al tópico de que no puedo cambiar a 25, por lo que voy a cambiar a uno. Cada vez hay menos proyectos, no hay tiempo, todos queremos resultados y la cultura en el fútbol europeo es dar cada vez menos tiempo. Eso está pasando también en Inglaterra. Un entrenador necesita dos años para poner un sello al equipo y el tercero es el bueno. Conoce sus recursos, los recursos le conocen a él, y pueden sacarle lo mejor;lo que pasa es que, por desgracia, casi ninguno solemos llegar a esos dos años.

¿Qué tiene Garitano que no tenga usted? ¿Un pelotazo en la Liga?

-Garitano ha ascendido al Leganés de Segunda B a Primera y se ha mantenido dos años en la elite, que tiene mucho mérito. Yo me fui a Chipre, donde todo tiene menos repercusión, e igual tiene menos mérito. No lo sé, tampoco me preocupa. Le deseo lo mejor a Garitano;yo voy haciendo mi camino y lo que tenga que ser, será.

¿Ha vuelto, y...? A la espera…

-Sí, la idea es esperar a un proyecto que me ilusione. Salir fuera te abre las miras, porque ya tengo alguna opción en otros países, pero tengo posibilidades también aquí y vamos a estudiarlas e intentar explotarlas. No descarto ni Primera ni Segunda. Sé que en Primera es más difícil, porque a la gente le cuesta más apostar y va más a caballo ganador con técnicos de experiencia. Y en Segunda puedo tener alguna opción. Si se diera el caso, me parece un campeonato precioso;y, para mí, sería una gran ilusión poder entrenar en el mismo.

El hecho de que haya tantos vascos en la elite será un aliciente.

-Cuando sales fuera te das cuenta de lo valorado que está el jugador y el entrenador vasco. Y con razón, porque tenemos unas señas de identidad. Cuando contratas a uno de ellos te garantizas una serie de mínimos en cuanto a profesionalidad, compromiso, a darlo todo… Somos un poquito diferentes. Aunque aquí no lo estemos tanto, fuera te sientes muy valorado.

Iñigo Idiakez también ha ganado.

-Estoy contento por él. Fichó por el Leicester, después recaló en el Derby, que le hacía mucha ilusión, y ahora se encuentra en la cantera del Luton, con el que ha ganado la Copa. Somos una familia de fútbol, por lo que estamos disfrutando. Tiene tanta vocación como yo, como lo demuestra que está en Inglaterra, que no es fácil. Le veo muy preparado. Ojalá le vaya bien, porque es una persona que lleva toda la vida en el fútbol.

¿Dos Idiakez en Anoeta algún día? -¡Sería demasiado! (risas). Es correr mucho. Toda la suerte a Asier y nosotros seguiremos nuestro camino.