La azotea

Buenos días

Por María M. Otálora - Martes, 29 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 09:38h.

Si preguntara a cada uno de vosotros qué es lo primero que hacéis o pensáis cuando os despertáis, seguramente recibiría tantas respuestas diferentes como personas me respondieran.

Casi todos hacemos lo mismo cada mañana cuando abrimos los ojos, o cuando se nos despiertan los pensamientos.

Algunos tienen por costumbre mirar el despertador y saber que dentro de siete minutos volverá a sonar la alarma y que pueden robarle ese tiempo al día. Otros saltan de la cama directos al baño sin que se hayan despertado siquiera;conozco al que se enciende el primer cigarrillo del día desde las profundidades del edredón. Al que no le gusta su trabajo ve gris su jornada, a quien le apasiona su trabajo se activa rápidamente;hay quien no lo consigue hasta el primer café. Algunos pasan de la cama a la esterilla de la meditación o el yoga. Los viajeros se despiertan indefectiblemente desorientados sin saber en qué ciudad están hoy. Muchos solo quieren seguir durmiendo.

Las rutinas van ordenando nuestro día, pero los pensamientos también.

Hoy me ha pasado algo que ha roto mi rutina semanal. Antes de subir a mi despacho he entrado a una panadería que ocupa los bajos del edificio donde trabajo y he pedido un café con leche para llevar, como suele ser mi costumbre. Mientras esperaba a que estuviera listo, el chico que me ha atendido me ha preguntado:

María, ¿lista para afrontar la semana?

Mi primera respuesta ha sido afirmar sin mucho convencimiento con un gesto, extrañada.

Yo iba a dejar pasar la pregunta como una formalidad, pero él ha insistido y me ha repetido la pregunta.

Mi extrañeza ha ido en aumento. ¿Afrontar la semana? ¡Claro!

No os diré lo que he respondido, sólo que el café de hoy me ha reconfortado más que otras mañanas. Buenos días.

www.malenaotalora.com / Psicoterapeuta