El rechazo de la Liga y el M5S a Cottarelli acerca a Italia a la repetición de elecciones

Carlo Cottarelli acude con una maleta al palacio del Quirinale, residencia oficial del presidente de la República, Sergio Mattarella.

Parlamentarios de izquierda intentarán destituir al presidente Mattarella por “impedir la formación de gobierno”

Cristina Cabrejas - Martes, 29 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Roma - El jefe de Estado de Italia, Sergio Mattarella, jugó su última carta en la grave crisis en la que se encuentra el país tras 85 días sin Gobierno y encargó formar un Ejecutivo al economista Carlo Cottarelli, quien parte sin ninguna esperanza y aboca al país previsiblemente a celebrar nuevas elecciones. Mattarella tomó esta decisión tras rechazar ayer el Gobierno de coalición entre la ultraderechista Liga y el Movimiento 5 Estrellas (M5S), debido a la presencia del euroescéptico y crítico con el euro Paolo Savona como titular de la cartera de Economía.

El exdirigente del Fondo Monetario Internacional (FMI), de 64 años, explicó ayer ante la prensa que aceptó el encargo del jefe de Estado para presentar un programa de Gobierno que lleve al país a nuevas elecciones en 2019. Añadió que, en breve, presentará a Mattarella su Ejecutivo, pero dijo que en caso de no conseguir la confianza del Parlamento, el Gobierno dimitirá inmediatamente y seguirá solo para las funciones urgentes hasta las elecciones, que se convocarán después del próximo mes de agosto.

Conocido por haber sido comisario extraordinario para la reducción del gasto público en 2013 con el Gobierno de Enrico Letta, Cottarelli explicó que su misión será dejar aprobada la ley de presupuestos y “conducir al país a nuevas elecciones a principios de 2019”. “En caso de que no se consiga la confianza, el Gobierno dimitiría inmediatamente y su papel sería el de administración hasta las elecciones después del mes de agosto”, aclaró y se comprometió, al igual que el resto del Ejecutivo que presentará a Mattarella, a quedar al margen de la campaña política.

El encargado de formar Gobierno hizo también algunas matizaciones como “economista” y aseguró que su Gobierno “realizará una gestión prudente de las cuentas públicas” al recordar que estos días había aumentado la tensión sobre la economía italiana con la subida de la prima de riesgo. Explicó la necesidad de entablar “un diálogo constructivo” con Europa, como país fundador, pero en defensa de los intereses de Italia, y afirmó que es esencial que el país siga en el área del euro. Unas declaraciones destinadas a calmar a los mercados, que continúan bajo presión.

Pero el escenario de este Gobierno es desalentador porque nace prácticamente sin futuro, pues no tiene los apoyos necesarios para conseguir la confianza en ninguna de las Cámaras del Parlamento.

Tanto que ya se empiezan a barajar las fechas de las posibles elecciones, que serían a mediados de septiembre o en octubre. El problema es la ley electoral, ya que en caso de que no se cambie se corre el riesgo de que se vuelvan a repetir los resultados fragmentados que no han permitido formar una mayoría tras los comicios del 4 de marzo.

La Liga, que eliminó la palabra Norte de su símbolo para la campaña electoral, y el M5S ya han anunciado que no votarán la confianza al Ejecutivo de Cottarelli. Ambos partidos tienen ya la mayoría en la Cámara de los Diputados y en el Senado, pero además también anunciaron que no votarán a favor del “Gobierno del presidente” Forza Italia, de Silvio Berlusconi, y los posfascistas de Hermanos de Italia, de Giorgia Meloni.

El líder de la Liga, Matteo Salvini, lanzó una advertencia a Forza Italia y a los Hermanos de Italia al afirmar que si apoyaban a Cottarelli se acababa la coalición con la que se presentaron a las elecciones.

Los únicos que le han manifestado su apoyo han sido los progresistas del Partido Demócrata (PD).

En la Cámara de los Diputados, la Liga cuenta con 124 escaños y el M5S con 222, y suman así 346 mientras que la mayoría es de 316. Mientras que en el Senado, el M5S tiene 109 senadores y la Liga 58, con lo que suman 167 y la mayoría es 161.

Mattarella divide a Italia La decisión de Mattarella, de no aceptar a Paolo Savona ha dividido a los partidos y a la opinión pública. La designación de Carlo Cottarelli ha generado mucha tensión y división entre quienes apoyan a Mattarella y creen que ha defendido las instituciones italianas y quienes opinan que ha sido una intervención que perjudica la democracia.

El Cinco Estrellas y la Liga han mostrado su rechazo firme al proceder de Mattarella y los grillinos anunciaron que depositarán en el Parlamento lo que se conoce como acto de acusación, un proceso de destitución contra el Jefe de Estado por haber impedido la formación del Gobierno.

Por su parte, el líder de la Liga, Matteo Salvini, señaló a los medios que “hoy no hay un gobierno porque el presidente de la República ha hecho de árbitro a favor de un equipo”. El secretario de la Liga en Lombardía, Paolo Grimoldi, también criticó el veto de Mattarella y pidió a los miembros de este partido que gobiernan en esta región del norte de Italia que retiren “de las oficinas públicas la foto de Mattarella” porque considera que ya “no es un garante imparcial de los ciudadanos”, señala en su petición.

La movilización a favor de Mattarella se sentía desde otros sectores políticos, empezando por el Partido Demócrata (PD), que acaba de gobernar durante los últimos cinco años.

El PD había organizado para ayer una serie de concentraciones en distintas ciudades para mostrar su simpatía con el jefe del Estado, mientras que el secretario general regente de esta formación, Maurizio Martina, consideraba que Mattarella había defendido “la soberanía italiana”.

También el ministro saliente de Desarrollo Económico, Carlo Calenda, consideraba que “el discurso del presidente Mattarella representa lo mejor de Italia”, mientras que Renato Brunetta, de Forza Italia -partido liderado por Silvio Berlusconi- señalaba que Mattarella se había limitado a ejercer “las prerrogativas previstas en la Constitución”.

La delicada situación en la que se encuentra el país también ha dividido a la opinión pública y en las redes sociales se acumulan los mensajes a favor y en contra de su figura.

Tanto es así que en Twitter se han creado dos etiquetas una que dice “yo estoy con Mattarella” y otra, justo lo contrario. Ministros como el de Cultura, Dario Franceschini, de Defensa, Roberta Pinotti, y miembros del PD como Monica Cirinnà, impulsora de la ley que reconoce las uniones civiles entre homosexuales, utilizaron la primera para mostrarse al lado del presidente de Italia.

Por contra, con la etiqueta “yo no estoy con Mattarella” se pueden leer diversos mensajes que atacan al presidente italiano y consideran que, con su decisión, ha traicionado a la democracia en Italia.

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