tenía 93 años

Muere Serge Dassault, último exponente del empresariado tradicional francés

El exsenador conservador y empresario Serge Dassault, presidente del grupo industrial Dassault Aviation, constructor de los caza Mirage y Rafale, y propietario del diario "Le Figaro", último exponente de la industria tradicional francesa, murió hoy en su despacho de París a los 93 años, informó su familia.

EFE - Lunes, 28 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 19:48h.

PARÍS. Los servicios de emergencia acudieron esta mañana a la sede de la compañía, en los Campos Elíseos, para atender al ingeniero, que había sufrido un ataque cardíaco, aunque no pudieron reanimarlo, según el canal BFMTV, que dio en primer lugar la noticia del fallecimiento.

"Con Serge Dassault, Francia pierde un hombre que dedicó su vida a desarrollar un buque insignia de la industria francesa", en alusión a los cazas, destacó el presidente francés, Emmanuel Macron, en un comunicado en el que trasladó su pésame a los familiares, amigos y colaboradores del Grupo Dassault.

La Presidencia destacó su rol estratégico en el desarrollo de la compañía que heredó de su padre y su "preocupación por dar un espacio a las ideas liberales" con "Le Figaro".

De su paso por la política, Macron recordó su preocupación como senador por "liberar la competitividad de las empresas francesas".

"Francia pierde un gran industrial, el mundo de la aviación un pionero, la opinión pública un gran patrón de la prensa y yo, simplemente, un amigo", lamentó el expresidente francés Nicolas Sarkozy, compañero de partido en Los Republicanos.

La ultraderechista Marine Le Pen se refirió a la "gran industria militar independiente" que representó Dassault, al tiempo que el ex primer ministro francés Manuel Valls lamentó la pérdida de un "innovador".

Hijo de Marcel Dassault, fundador de la empresa de aeronáutica y de defensa, Serge Dassault destacó además en su paso por la política, a la que intentó acceder por primera vez en unas elecciones municipales en la localidad de Corbeil-Essones, a las afueras de París, que perdió en 1977 y ganó más tarde en 1994, y donde fue alcalde durante trece años.

De la mano de la conservadora Unión por un Movimiento Popular (ahora Los Republicanos), fue elegido senador por el departamento de Essone en 2004 y reelegido en 2011, hasta renunciar a un tercer mandato en 2017.

Ese mismo año, una sentencia le condenó a pagar 2 millones de euros y a cinco años de inhabilitación por haber escondido al fisco durante quince años la posesión de cuentas en el extranjero.

Además, había sido imputado en otros casos por financiación ilegal de campaña electoral, compra de votos y blanqueo.

De acuerdo con la revista de negocios "Forbes", que lo incluye en su lista de multimillonarios, su fortuna ascendía a 18.300 millones de euros y era el cuarto francés más rico.

En paralelo a sus intentos de entrar en política, en 1987, un año después de la muerte de su padre, pasó a ocupar la dirección general del grupo Dassault, al que situó en la posición internacional que tiene hoy.

En 2004, se convirtió además en un mandamás de la prensa, al hacerse con el control del primer grupo mediático francés, Socpresse, al que pertenecía "Le Figaro" y otras revistas y diarios, como "L'Express", "Le Courrier de l'Ouest" y "Le Dauphiné Libéré".

Sin embargo, vendió la mayor parte de las acciones y se quedó solo con "Le Figaro", que quería utilizar para expresar su opinión, como él mismo reconoció.

Su agitada vida política y sus encontronazos con la Justicia no impidieron que diera grandes éxitos a su empresa, creadora del avión de combate Rafale que forma parte del Ejército aéreo francés desde 2004 y gracias al cual firmó millonarios contratos de exportación con Egipto, Catar o la India.

Con su muerte, muchos recuerdan la figura de su padre, Marcel Dassault, detenido por la Gestapo en 1944 y deportado al campo de concentración de Buchenwald (Alemania) por negarse a compartir los conocimientos de su empresa y liberado en 1945.

Las relaciones entre padre e hijo nunca fueron buenas, hasta tal punto que éste pensó saltar una generación y dejar las riendas de la empresa a su nieto Olivier, uno de los cuatro hijos de Serge, que en 1986 tenía 35 años y hoy ejerce como diputado, también con Los Republicanos.