Desde la Avenida de Tolosa

Un mundo paralelo

Por Adolfo Roldán - Lunes, 28 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

André Breton (1896-1966) escritor, poeta y ensayista francés en sus Manifiestos del Surrealismo (1924) recordaba a un personaje que vivía por completo en su propio mundo. “Tras un tiempo de servicio en las trincheras -cuenta el padre del Surrealismo- había dado en creerse invulnerable. Pensaba que el mundo entero era una farsa, representada por actores que usaban balas de fogueo y demás accesorios pirotécnicos. Tan convencido estaba de tener razón que llegó a salir de las zanjas durante los tiroteos y a hacer gestos entusiasmado ante las explosiones. La providencial incapacidad del enemigo para matarlo no logró sino reforzar su convicción”. Según Breton, el personaje en cuestión llegó a crear un “mundo paralelo” que era su respuesta a un mundo surrealista, ajeno al control de la razón, la estética y la moral. Muchas veces he pensado que Rajoy se parece mucho al protagonista de André Breton, ensimismado en un estado mental y psicológico propio que resulta extraño a la verdad que percibe y padece a diario el ciudadano. El mundo exterior es solo una proyección de su mente, de forma que ambos elementos se funden de tal manera que resulta imposible determinar dónde empieza uno y dónde acaba el otro. Realidad y mente formando una amalgama final confusa y perfectamente fantasiosa. La realidad política de Rajoy es un estereotipo espurio y adulterado de la política que exige el siglo XXI. Sus ideas son un paisaje plano, vacío y baldío como los cuadros de Giorgio de Chirico (1888-1978) o de René Magritte (1898-1967), cuando el clamor popular exige una bioesfera renovada, libre de toda contaminación y corrupción. No es Rajoy el único morador de ese “mundo paralelo”, también lo son Sánchez, Rivera, y los inefables Iglesias y Montero con su referéndum particular, a su imagen y semejanza. ¿Qué dirían si tras la demoledora sentencia de la Gürtel, Rajoy convocara otro referéndum entre los suyos para legitimar su proceder? Lo que está mal, siempre es criticable por mucho incienso que se vierta sobre la mierda.

Secciones