Mercado en desuso

Asier Garitano, ante el campo José Luis Orbegozo de las instalaciones de Zubieta tras la visita que llevó a cabo junto a Roberto Olabe.

con asier garitano, la real contrata un técnico procedente de la primera división estatal doce años después de lotina, el último con el mencionado perfil

Marco Rodrigo - Lunes, 28 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - En octubre de 2006, la Real de José Mari Bakero caminaba directa hacia el abismo de la Segunda División cuando la directiva del club destituyó al técnico navarro. A la hora de buscar un sustituto, la entidad blanquiazul recurrió a Miguel Ángel Lotina, que no tenía equipo pero pertenecía con todas las de la ley al mercado de entrenadores de Primera. El de Meñaka, marcado después por los descensos de sus equipos, era entonces un preparador muy bien considerado, tras sus buenas experiencias en Numancia, Osasuna y Celta, y la etapa inmediatamente previa en el Espanyol, al que llevó a Europa una campaña e hizo campeón de Copa en la siguiente.

Doce años después, el club txuri-urdin vuelve a acudir al mercado de técnicos de la máxima categoría para designar al ocupante de su banquillo. Y es que los nueve entrenadores que han pasado por la primera plantilla durante este tiempo, diez si consideramos la breve interinidad de Asier Santana tras el cese de Jagoba Arrasate, aterrizaron en el equipo procedentes de otros ámbitos futbolísticos. Recurrir a hombres de la casa, al panorama internacional e incluso a la Segunda División han supuesto las soluciones durante más de una década, hasta que la contratación de Asier Garitano, oficializada el pasado jueves, rompe con la tendencia.

fútbol internacional Experiencias pasadas con John Benjamin Toshack, Bernd Krauss o Raynald Denoueix como protagonistas han convertido a la Real en un club que ha convertido en tradición apostar por entrenadores del mercado internacional. Tras la mencionada etapa de Lotina han pasado por la entidad nueve técnicos, y hasta cinco de ellos llegaron a la misma procedentes de campeonatos extranjeros. Varios, además, lo hicieron de forma muy sorprendente, siendo aún unos perfectos desconocidos para la afición txuri-urdin antes de que se anunciaran sus respectivas contrataciones.

Es este el caso, principalmente, de Martín Lasarte y de Philippe Montanier, ya que Chris Coleman, el primero de la lista en orden cronológico, vino a Donostia desde la prestigiosa Premier League. El galés asumió las riendas del equipo tras consumarse el descenso de 2007, después de haber sido cesado apenas dos meses antes en el Fulham londinense. Su Real iba de menos a más cuando problemas con el entonces presidente, Iñaki Badiola, significaron su salida en enero de 2008.

En verano de 2009, mientras, Jokin Aperribay fichó al citado Martín Lasarte para liderar un proyecto que terminaría con el regreso a Primera División, pese a que el uruguayo era de inicio un técnico desconocido. La apuesta salió bien, como la de Philippe Montanier, quien antes de recalar en la Real Sociedad completó un gran trabajo en el modesto Valenciennes francés. Y no tan positiva resultó la era txuri-urdin de David Moyes, quien a diferencia de los otros técnicos citados aterrizó en Gipuzkoa con el glamour propio de su etapa previa en el Manchester United. En el apartado de técnicos procedentes del extranjero también puede incluirse a Juanma Lillo, que llegó a la Real tras dos años sin dirigir a ningún equipo, y cuya última escuadra era entonces el Dorados de Sinaloa mexicano.

técnicos de casa Si cinco entrenadores han aterrizado en el equipo durante el período en estudio procedentes de ligas internacionales, tres lo han hecho promocionados por el propio club desde el filial u otros estamentos. En este apartado hay que incluir, en primer lugar, la breve experiencia de José Ramón Eizmendi durante dos meses, inmediatamente después de la marcha de Coleman. El técnico de Ikaztegieta entrenaba al Sanse cuando fue promocionado al primer equipo, igual que Imanol Alguacil durante las nueve últimas jornadas de la última Liga. El caso de Jagoba Arrasate, mientras, resulta peculiar dentro de las apuestas por preparadores de la casa. El de Berriatua había dirigido a equipos de las categorías inferiores (al Easo y al primer juvenil) cuando en 2012 entró en el cuerpo técnico de Philippe Montanier. Una vez que se consumó la salida del francés, el club optó por darle la alternativa.

La división entre técnicos procedentes del mercado internacional y de entrenadores de la casa deja en solitario, finalmente, a un Eusebio Sacristán cuya carrera en los banquillos se había desarrollado, antes de la llamada txuri-urdin, en la Segunda División. El pucelano integró el cuerpo técnico del plantel profesional del Barça durante la etapa de Rijkaard, para dirigir después al Celta y al propio Barcelona B. Su perfil previo, centrado en la categoría de plata, completa el variado espectro de preparadores por los que, sin recurrir al mercado de Primera, ha recurrido la Real últimamente.

preparación veraniega

JAGOBA ARRASATE (cuerpo técnico). Tras la salida de Montanier, la Real recurrió a Jagoba Arrasate, integrante del cuerpo técnico del francés durante la temporada previa. Antes, el de Berriatua había entrenado en las categorías inferiores txuri-urdin. Dirigió a la primera plantilla durante poco menos de temporada y media, hasta noviembre de 2014.

EUSEBIO SACRISTÁN (Barcelona B). La Real acudió al mercado de Segunda para relevar a Moyes. Y es que Eusebio Sacristán había desarrollado su carrera previa como primer entrenador en la categoría de plata, en Celta y Barcelona B. En el filial culé le habían cesado nueve meses antes de llegar a Donostia.

JOSÉ RAMÓN EIZMENDI (Sanse). La salida de Coleman, quince días después de acceder a la presidencia Iñaki Badiola, implicó la promoción desde el Sanse de José Ramón Eizmendi. Ocupó el cargo durante dos meses, y fue relevado a raíz de una derrota en Anoeta ante el Racing de Ferrol (1-2)

MARTÍN LASARTE (Danubio). Tal y como sucediera dos años antes con Coleman, la Real sorprendió en verano de 2009 al recurrir a Martín Lasarte para entrenar al equipo. El uruguayo llegó procedente del Danubio de su país, modesto equipo con el que logró disputar (con derrota) una final liguera de desempate ante el potente Nacional.

PHILIPPE MONTANIER (Valenciennes). El técnico de Vernon inició un nuevo proyecto en la Real tras entrenar durante dos temporadas al Valenciennes francés, modesto equipo al que llevó a la décima plaza liguera con un fútbol muy atractivo. El club txuri-urdin apostó por él y tuvo que abonar una cantidad para rescindir el año de contrato que le restaba.

DAVID MOYES (Manchester United). Jokin Aperribay quiso apostar por un técnico de elevado caché internacional cuando cesó a Arrasate. David Moyes fue el elegido, y el escocés inició así su primera experiencia en los banquillos tras haber sido destituido, medio año antes, en el Manchester United. Su etapa en la Real se saldó con un rotundo fracaso.

CHRIS COLEMAN (Fulham). Tras consumarse el descenso a Segunda, en junio de 2007, la Real sorprendió recurriendo al galés Chris Coleman para ocupar su banquillo. El británico aterrizó en Anoeta tras haber sido cesado en el Fulham inglés solo unas semanas antes, en abril.

IMANOL ALGUACIL (Sanse). A falta de nueve jornadas para que concluyera la última Liga, la Real destituyó a Eusebio y apostó por Imanol Alguacil para cubrir una etapa de transición saldada con resultados muy positivos. El oriotarra dejó el Sanse, donde estaba completando un muy buen trabajo, para subir al primer equipo.

JUANMA LILLO (Dorados de Sinaloa). Lillo sustituyó a Eizmendi para poner fin a dos años sin entrenar a ningún equipo. Llegó a la Real en abril de 2008, y su anterior experiencia en los banquillos databa de 2006, cuando dirigió en la liga mexicana al Dorados de Sinaloa, club en el que tuvo a sus órdenes a Pep Guardiola.

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