El empleo doméstico se estanca

La afiliación de empleadas de hogar frena el ascenso que registró en 2012 al calor de la nueva regulación

Lunes, 28 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - La regularización del empleo doméstico ha sido una de las apuestas del Gobierno de Mariano Rajoy para tratar de fortalecer los ingresos de la Seguridad Social. Desde 2012 todas las empleadas de hogar tienen que estar dadas de alta en el sistema, lo que en solo dos años prácticamente duplicó el número de altas en Euskadi en este régimen de afiliación. Sin embargo, a partir de 2014 el impacto de la medida empezó a menguar y ya este año se registra incluso un retroceso en el número de cotizantes en este sector.

Los sindicatos y las asociaciones de empleadas de hogar denuncian que la gran parte del colectivo trabaja en la economía sumergida y que la nueva regulación del Gobierno español ha tenido un impacto más bien escaso. Aun así, en la CAV sí subió de forma notable el número de cotizantes en el ramo tanto en 2012 como en 2013, pasando de algo más de 15.600 empleadas dadas de alta a 26.700.

A partir de ese año, coincidiendo con el inicio de la recuperación, el crecimiento empieza a ralentizarse a razón de unas mil afiliadas más por año, hasta llegar a 30.000 el pasado 2017. Entre abril de 2017 y este pasado mes de abril, en cambio, baja el número de altas en 400, lo que confirma que el efecto de la nueva regulación se ha agotado.

fraude sin resolver Un estudio del Gobierno Vasco estimaba en 2012 en cerca de 90.000 las empleadas que trabajaban en hogares de la CAV, con lo que es de suponer que aún perdura una importante bolsa de fraude en el sector. Aunque muchos hogares hayan optado por prescindir de este servicio ante las nuevas exigencias de cotización, las cifras reflejan que todavía quedan muchas mujeres trabajando al margen de la regulación.

Respecto al impacto que ha tenido la reforma en la afiliación total, la mejoría general del empleo producida en Euskadi a partir de 2013 apenas repercute en este colectivo, sino que al contrario es en ese punto de inflexión macroeconómica cuando empieza el estancamiento. - A. L.