Acusan al Consistorio de “pésima gestión” en el cuidado patrimonial

Villa Luna de Ondarreta, que fue demolida el pasado martes.

Áncora advierte de que el 6 de junio termina el plazo de suspensión de licencias de derribo

Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - El colectivo de defensa del patrimonio urbano Áncora criticó ayer la “pésima gestión” del Ayuntamiento de Donostia en cuanto a la defensa de las antiguas construcciones y lamentó que el Plan Especial de Patrimonio Urbano Construido (Peppuc) no haya entrado aún en vigor, lo que, según sus temores, pone en riesgo el mantenimiento de los edificios que están en proceso de entrar en este catálogo de edificaciones por tener elementos que deberían ser conservados.

Áncora recordó que el próximo 6 de junio expira el plazo dictado por el Ayuntamiento para la suspensión de las licencias de derribo de medio centenar de inmuebles de la ciudad, incluidas 14 villas de Ondarreta, cuya introducción en el catálogo de protección está siendo objeto de análisis.

Este paréntesis no ha impedido que sí sean pasto de las excavadoras los edificios que no formaban parte de este grupo de edificaciones de posible protección. Entre ellos, Villa Luna, de la calle Infanta Cristina, que fue demolida el pasado martes y que no tenía ningún impedimento legal para ser derribada. Áncora considera que su “pérdida no estriba tanto en la singularidad o valor arquitectónico individual del edificio, sino en su innegable aportación a un contexto ambiental, en el que venía a integrarse a la perfección”. El chalet, de 1963, fue proyectado por Joaquín de Yrízar, un importante teórico del estilo neovasco. - C.A.

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