Mesa de Redacción

Debe de ser todo una broma

Por Iñaki González - Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

no era ninguna barbaridad presuponer que el atasco tras la aplicación del 155 en Catalunya requería de tiempo para sacar las ancas de los pozos sépticos donde se habían metido. Margen para reconducir decisiones equivocadas y apaciguar otras viscerales. Pero los mismos protagonistas siguen removiendo los mismos lodos. En Madrid, en Barcelona y en Berlín. En esas arenas movedizas se ha visto atrapado el PNV, que buscó solo una solución negociada y solo le han dejado quienes debieron aportarla. Se equivocó el PNV al confiar en que tensar el presupuesto debilitaría el 155 porque se equivocó quien dejó el procés en manos de Puigdemont. En Euskadi, los que no asumieron ningún riesgo político desde la izquierda ni el soberanismo manejan en Euskadi discursos de doncella deshonrada. Tranquilos, que nadie se deja la honra donde no ha estado. Ni la nueva izquierda española ni la vieja vasca han pintado nada en Catalunya. Palabra de vasco. Una sigue levitando;no se puede contar con ella para construir la república catalana ni un modelo de Estado social plurinacional ni un nuevo estatus vasco. La otra no levanta la mirada del suelo y vive su endogamia. Las dos dicen a los jubilados que era mejor perder poder adquisitivo durante dos años que pactar su subida con un partido corrupto. Todo o nada;revolución o muerte. Y, si faltaba algo, sale de la cueva en la que ha estado escondido Pedro Sánchez para ofrecerse como alternativa. Y hay que tomárselo todo en serio. Mucho bromista es lo que hay.