A la contra

‘Malrobar’

Por Jorge Nagore - Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

me preocupa llegar a los 62 años y que me dé por haber robado varios millones de euros -no sé cómo, eso sí, como no le dé las mordidas a la hucha de monedas de 5 céntimos de Luka…- y gastarme de golpe y en metálico 1,8 de esos millones en comprarme una casa “de lujo” en el centro de Madrid. No porque sea Madrid, sino porque sea algo “de lujo” y en el “centro de” cualquier parte y además de “290 metros cuadrados”. ¿Para qué cojones se puede necesitar tener una casa de 290 metros, “de lujo” y en el centro de una gran ciudad con 62 años? Escapa por completo a mi comprensión y a la idea que pueda yo tener del disfrute de la vida, por mucho que comprenda que cada delincuente somos un mundo. Coño, cómprate una cosa pequeña y normalita en Barbate, en Carboneras, en Otxagabia, en Zumaia. ¿Qué necesidad tienes de meterte en un mamotreto de 300 metros en mitad del agobio de Madrid, a tu edad? Me da miedo eso, lo reconozco, convertirme en eso. Afortunadamente, nunca estaré en disposición de morder más que manzanas y por tanto no dispondré de una casa de 300 metros en “uno de los barrios más selectos de la capital”, que a lo que se ve es una de las aspiraciones vitales de algunos. No sé, píllate una caravana y sigue a Bob Dylan de ciudad en ciudad, a los Celtics en su final de Conferencia con los Cavaliers, cómprate tiempo que la vida es corta, deja de trabajar, roba para darlo a los pobres, vete a Fiyi a bailar, pero, ¿para tener un puto piso en mitad de una ciudad enorme y contaminada? Dios, es de locos, esta gente no solo es mala, es que además tienen objetivos enfermos, propios de mentes enfermas. Debería existir un baremo que añadiera más condena según en qué te hayas gastado lo robado. Ya, reconozco que es muy subjetivo, pero, hombre, hace falta ser hortera de bolera: un piso de lujo en Madrid. No me jodas, es de provinciano acomplejao. ¡Un mes más por eso!