Ainhoa Garmendia soprano y directora artística de ‘orfeo y eurídice’

“Mi meta es que esa gente que dice que no le gusta la ópera vaya por primera vez”

Ainhoa Garmendia (Ruben Plaza)

Opus Lírica prepara la segunda ópera de su temporada, ‘Orfeo y Eurídice’, que se representará el 1 y 3 de junio en el Victoria Eugenia y en la que Garmendia hará de Eurídice

Harri Fernández - Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Donostia - ¿Qué valoración hace de la representación de la primera obra de esta temporada, ‘La Bohème’?

-La Bohème ha sido para nosotros un éxito artístico y consideramos que ha sido la mejor producción de Opus Lírica hasta la fecha. Estamos cogiendo cierta madurez y también porque hemos colaborado con OCN, que ha sido para nosotros un descubrimiento. Es un gran equipo de profesionales. Es cierto que el auditorio no lo llenamos completamente porque hubo ciertos eventos esa semana y no tuvimos tanta suerte. Pero nosotros estamos muy contentos con el resultado de la obra.

Es la segunda temporada como tal, si bien Opus Lírica hasta el año pasado había hecho óperas ‘sueltas’. ¿Considera que empiezan a ser referenciales en Donostia?

-Poco a poco se está consolidando el proyecto porque el público empieza a conocernos y sabe que organizamos de dos a tres eventos al año. Lo que siempre intentamos y luchamos por ello es por ofrecer calidad y hacer las cosas bien. A las instituciones también las invitamos y nos agradecen nuestro trabajo. Creo que se puede hablar de que existe una temporada de ópera en Donostia, pero insisto en que con las ayudas institucionales que tenemos actualmente no es suficiente como para que esto perdure en el tiempo. Estamos muy flojos en ayudas.

¿Se podría completar con ayudas privadas o con una mayor afluencia de público?

-Estamos detrás de conseguir ayudas privadas, pero no es fácil. Aún llenando los teatros, el proyecto es deficitario. Un proyecto como el nuestro debe tener un apoyo institucional mínimo y, desde luego, mayor del que tenemos. Ahora mismo solo tenemos una subvención de la Diputación. El Ayuntamiento nos cede el teatro Victoria Eugenia, pero no es suficiente para mantener el proyecto. Estamos hablando con el Gobierno Vasco, porque necesitamos mayor apoyo institucional.

¿Son el Victoria Eugenia y el auditorio Kursaal infraestructuras suficientes para hacer ópera en Donostia?

-Totalmente. Tenemos muy buena infraestructura en Donostia. Son dos teatros que están muy bien para una temporada de ópera. Cada uno tiene sus cualidades. Por ello, intentamos elegir bien las óperas que intentamos hacer en cada uno de ellos. No es lo mismo hacer un Verdi o un Puccini, que hacer un Mozart o un Rossini. El Victoria Eugenia es maravilloso para un tipo de ópera más clásica, más reducida. En ese sentido, es ideal disponer de estas dos infraestructuras.

¿Es fácil encontrar en el País Vasco profesionales capacitados para participar en una ópera?

-En el País Vasco tenemos un nivel altísimo de profesionales, tanto para baile como para cantar y como para tocar en orquesta. El nivel está muy bien. No todas las óperas las podemos completar con artistas de aquí porque algunos roles requieren ciertas voces. La orquesta es prácticamente entera de aquí. Incluso, contamos con gente de aquí que trabaja fuera pero que viene a participar en nuestras producciones. En el caso de la danza, está claro que hay un montón de maravillosas compañías de baile. Estamos en contacto con Kukai y con otras, pero lo que nos falta es el dinero. Es lo de siempre. ¿Cómo vamos a contratar a unos bailarines que no podemos pagar? Ellos también merecen que se les paguen de una manera digna. El baile en una ópera es un complemento. Si no hay un tenor, no puedes hacer ópera;si no hay dinero, del baile puedes prescindir. Es una pena, porque esa es una característica de la ópera, que es un arte muy completo, que incluye música, teatro y baile. Eso es lo maravilloso. En cuanto a los artistas, tenemos todo y más, pero estamos muy limitados por el dinero.

Se encuentran en Zorroaga ensayando ‘Orfeo y Eurídice’ de Gluck. ¿Cómo avanza la producción?

-Muy bien. Estoy muy contenta. Durante esta producción hemos hecho un par de descubrimientos. Uno de ellos ha sido Marta Eguilior. Yo la conocía de un concurso de escena y escenografía que hicimos en 2016 para La Traviata. No teníamos director de escena y lanzamos un concurso y se presentó. No fue seleccionada en aquel entonces, pero la hemos contratado para esta ópera. Ella es una chica joven de Bilbao, y se le ve muchísima experiencia y creatividad. Por una serie de problemas que hemos tenido hemos tenido que empezar la producción hace cinco o seis semanas, y ella en ese poco tiempo está haciendo un gran trabajo. Va a hacer una producción muy especial. Creo que Orfeo y Eurídiceva a ser la ópera más innovadora, rompedora y moderna que hemos hecho hasta ahora. Va a haber una sorpresa que otra y puede ser algo impactante. Me gusta la idea. Yo creo que es una historia que se presta a ello. Aparece el infierno y elementos sobrenaturales que dan mucho juego. Va a quedar una combinación muy chula de la música clásica de Gluck con algo más moderno, actual y fuerte.

¿Por qué elegir ‘Orfeo y Eurídice’ de Gluck?

-A la hora de elegir el repertorio, siempre solemos pensar que estamos creando tradición en Donostia. Hay mucha gente que nunca ha asistido a una ópera y aún dicen aquello a mí la ópera no me gusta, cuando no han estado nunca. Mi meta es que esa gente que cree que no le gusta la ópera y que nunca la visto nunca, que vaya por primera vez. Que la descubra y si no le gusta, pues no le gusta, pero que la vean. Tenemos que encontrar un equilibrio entre obras muy conocidas para que la gente se anime, pero también enseñar las maravillas que hay dentro de la música clásica y de la ópera. Llega un momento en el que los títulos más conocidos, sobre todo, para el Victoria Eugenia, se van acabando. Dentro de lo menos conocido, elegimos una perla como Orfeo y Eurídice.

¿Y por qué elegir la versión francesa habiendo otras?

-Yo personalmente voté por la versión francesa porque me gusta bastante más que otras. Me parece más elegante. Además, tengo una debilidad por el francés. Hace como diez años la canté y grabé un disco en el Teatro Real con Juan Diego Flórez y me marcó.

En esta producción, además de usted como directora artística, Marta Eguilior es la directora de escena y Lara Diloy es la de orquesta. No es muy habitual ver a tres mujeres al frente de una producción como esta.

-No es muy habitual, sobre todo, en lo referente a la dirección de orquesta. Hay muy pocas en ópera. Yo no lo he buscado, ha salido así. Es algo que no debería de ser noticia, no deberíamos estar hablando de esto. Pero ya que hablamos de ello, decimos que estamos orgullosas de que estemos las tres mujeres al frente, con mucho entendimiento entre nosotras. Marta Eguilior y Lara Diloy son excelentes profesionales. Creo que estamos haciendo un trabajo muy bueno.

Hablando de las innovaciones, la bailarina Karen Juanes, que interpretará al personaje de la Muerte, bailará con el torso desnudo. ¿Algo así es habitual?

-No es muy habitual. Hay que decir que no es algo pensado para provocar y no va a ser algo vulgar. Será elegante, artístico y bien hecho. Cuando Marta lo propuso yo le dije que tenía que ser algo que estuviese dentro del concepto y algo muy artístico y elegante. Va a ser algo muy chulo y muy bien hecho. Está dentro de la historia, tiene un sentido y el vestuario es así. Esto viene porque el vestuario es del estilo de danza butoh de Japón. Ella va a interpretar el rol de la Muerte y va a ser algo muy impactante en el buen sentido.

¿La ópera se debe modernizar?

-Hoy en día se debe utilizar todo lo que tenemos: la tecnología, proyecciones... Siempre digo que en la ópera, la música y las historias están muy bien como están. Son obras de arte y no hay que deformarlas. Hay que ser siempre fiel a lo que se hizo en su momento. Hay una evolución en todo en todo y creo que el arte vivo se ha de adaptar a las posibilidades de hoy en día. Antes los cantantes ni se movían en el escenario, cantaban todo el aria de pie y movía los brazos arriba y abajo. Hoy en día somos actores, bailarines y lo que haga falta. Si nosotros estamos evolucionando, todo lo que nos rodea también debe hacerlo. Pero siempre tiene que haber un concepto y una idea detrás, tiene que tener pies y cabeza.

Vuelven a contar con el italiano Matteo Mezzaro, esta vez para interpretar a Orfeo.

-Matteo Mezzaro trabajó con nosotros en La Traviata, en 2016. Fue genial. Dejó muy buen sabor de boca.

¿Cómo atraería a ese público que dice que no le gusta la ópera, aunque nunca ha visto una?

-Que se animen como cuando van a un cine a ver una película que no habían visto nunca. Que vayan a la ópera también a descubrir. Si las óperas tienen una cosa es que no van a dejar indiferente a nadie. No te vas a aburrir, hay tanta información, tanto que ver y escuchar... Es imposible que uno se aburra.

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