Mikel Oyarzabal delantero de la Real

“Quiero seguir siendo feliz aquí”

Mikel Oyarzabal. (Javi Colmenero)

Mikel Oyarzabal ya es una de las grandes referencias de la Real. Su temporada, con sus catorce goles, es de lo poco que se ha salvado en el equipo txuri-urdin.

Mikel Recalde - Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

Donostia - ¿Cuál es su balance de la temporada?

-Personalmente, bien. Contento por cómo me ha ido a mí, pero al final en lo colectivo las cosas no han ido como esperábamos y es lo que vale siempre. La temporada ha sido rara y diferente por todas las expectativas que había.

En ese sentido, ha sido un fracaso.

-Ha habido unas expectativas altas por parte nuestra, de la afición y de todos. Y es verdad que las cosas se empezaron a torcer muy pronto y no iban muy bien. Al final, cuando las cosas no te salen bien desde el principio, te afecta a la cabeza. Yo creo que eso nos afectó.

¿Disputar las tres competiciones ha influido?

-Se ha visto que tampoco ha sido cosa de jugar las tres competiciones. Es verdad que al principio te cuesta porque es diferente, pero vas acostumbrándote. Cuando llevas dos o tres semanas jugando dos partidos por semana terminas por hacerte. Y tampoco sé decir el claro motivo por el que las cosas no fueron bien.

La irregularidad ha sido una tónica en la presente campaña.

-Cuando teníamos la oportunidad de que las cosas fueran para arriba, no estábamos en un buen momento y volvíamos a caer para abajo. La irregularidad que hemos tenido en muchos momentos nos ha debilitado o nos ha matado. Y nos tenemos que quedar con este último tramo, en los últimos partidos en los que hemos vuelto a recuperar la confianza y las buenas sensaciones.

Y los contrincantes tenían a la Real muy estudiada y la esperaban.

-Tienes que intentar adaptarte a lo que venga, que no sepan lo que vas a hacer y llevarlo a cabo lo mejor posible. Nosotros teníamos un estilo muy marcado por el juego que hacíamos y nos costaba salir de ese plan cuando las cosas no salían bien. Si en algún partido te salías de ese plan que teníamos y buscabas cosas diferentes, sí que te podía funcionar.

¿Qué me dice de la Liga? ¿Se les ha hecho muy larga?

-Al principio, todo iba bien. Luego se torció. Y el final de la temporada estuvo marcado por lo que nos pasó en la Copa y en Europa.

El acelerón del final no les llegó para clasificarse para Europa.

-Teníamos opción de volver a engancharnos arriba, a coger a la gente que teníamos por delante y luchaba por Europa. Pero, en enero o febrero, cuando teníamos opciones y no ganas ese par de partidos que necesitas, empiezas a mirar para abajo, la cabeza también comienza a decir que no. Al final, ha sido un año para aprender y saber lo que se ha hecho mal.

¿La Copa?

-La eliminación de la Copa es algo que arrastras y al mínimo error te mata.

Y en Europa les eliminó el Salzburgo. Un gran disgusto.

-El Salzburgo mucha gente creía que no era lo que al final es... y se ha visto que ha llegado hasta donde ha llegado y no era un equipo cualquiera. Nos quedamos tristes y decepcionados.

¿Pero le dio la sensación de que fueran mejores?

-No es que fueran mejores, pero tampoco peores. Para llegar a semifinales de la Europa League las cosas se tienen que hacer bien ya sea con un estilo u otro. Al final, sacaban un muy buen rendimiento de su juego.

En este camino han rodado dos cabezas: Loren y Eusebio. ¿Apenado?

-Sí. Loren era el que, cuando estaba en juveniles, hizo que diera el paso adelante para que ayudara al primer equipo en pretemporada. Y Eusebio es quien me dio continuidad durante todo este tiempo. Y todos los partidos que he jugado ha sido prácticamente con él y es quien me ha dado la confianza que me hacía falta. El fútbol es así muchas veces: los responsables pueden ser los entrenadores, pero nosotros, los jugadores, somos los que tenemos la culpa de lo que pasa en el campo.

¿Qué tecla ha tocado Imanol?

-El sentimiento, sobre todo. Nos ha transmitido lo que él sentía de una manera muy profunda. Es importante sacar ese orgullo que llevas dentro e Imanol nos lo hizo sacar.

¿Cómo fueron las despedidas de Xabi Prieto y Carlos Martínez? Incluso les dedicó un gol.

-A la gente que se lo merece hay que hacérselo. Tanto Xabi como Txarly son dos personas que han dado mucho a este club. Cuando las cosas no iban bien y estaban crudas, apostaron por quedarse aquí y por seguir creciendo y volver al sitio donde estaban antes, y eso es de apreciar. El fútbol se ha convertido en todo lo contrario a esto y necesita más personas como ellos.

¿Eso le compromete un poco a usted?

-El cómo se han comportado como personas, además de futbolistas, te marca. Para mí, han sido dos años y medio de aprendizaje con ellos, ver cómo se deben hacer las cosas y les estoy muy agradecidos.

Parece que el Athletic va a venir a ‘quemar todas sus naves’ para fichar a los jugadores importantes de la Real. ¿Podemos estar tranquilos?

-Bueno, yo creo que ya se sabe lo que hay. El mercado está para eso. Y es inevitable tanto sea de Bilbao como de otro sitio del mundo. Yo estoy tranquilo y sé lo que quiero.

¿Pero quiere ser de la Real a largo plazo?

-Yo estoy tranquilo, sé lo que quiero, estoy donde quiero, estoy con mi familia y con mi gente. Y tampoco hay más.

Seguirá besándose el escudo...

-Cuando sientes algo dentro y de una manera tan fuerte como lo que yo siento poco más se puede decir. La Real es mi casa, en la que siempre me han tratado muy bien. Y estoy a gusto.

¿Cómo califica su temporada a nivel personal?

-Personalmente, contento. He acabado con confianza. Y cuando los goles también te llegan, pues todo eso suma.

¿Se considera una estrella de la Real? ¿Se siente como una referencia?

-Mucha gente que lleva años aquí le ha dado mucho más al club de lo que le he dado yo. Es verdad que me siento a gusto con el papel que tengo. Pero hay muchos jugadores que llevan muchos años aquí y que están trabajando duro para estar en esta ola.

¿Ya está todo en orden después de pasar algún momento malo la temporada pasada?

-Hay que aprender de todo porque si no te sirve para aprender, va a servir para perjudicarte a ti mismo. La temporada pasada fue diferente, algo que no me había tocado vivir, de la que aprendí mucho.

¿Nota que ha crecido mucho?

-Sí. Al final, eso se va ganando con partidos y minutos. Es verdad también que fuera del campo sigo siendo el mismo y que la gente que me conoce de verdad sabe que yo quiero seguir siendo el mismo y que no me gusta ese rollo.

¿Está satisfecho con los goles y las asistencias que ha logrado?

-Con los catorce goles sí, pero con las asistencias (seis) no tanto.

¿Se ve con el ‘10’ y de capitán el curso que viene?

-Todavía no lo sé. No tengo conocimiento sobre eso. Son rumores los que han salido. Yo quiero seguir creciendo, mejorando, trabajando en el día a día. Y seguir siendo feliz aquí.

Pero con 21 años ser capitán iría camino de ser un mito.

-No es una decisión mía. Lo que tenga que venir vendrá.

¿La llamada de la selección española cómo la ha recibido?

-Muy feliz y contento. Para mí es un orgullo.

¿Se lo esperaba?

-No. No me lo esperaba.

Además, se reunirá con buenos amigos suyos.

-Así es. Gente conocida y con la que he compartido mucho tiempo. Para mí es un orgullo ayudar a la gente a preparar el Mundial lo mejor posible. Lo intentaremos hacer bien.

Le están allanando el camino para la absoluta...

-Ha tocado así. Lo tengo que asumir. Lo tengo que hacer lo mejor posible. Y espero mejorar y aprender de los mejores jugadores del mundo.

¿Qué le parece Asier Garitano como técnico?

-No te puedo decir nada en especial. Solo de las veces que nos hemos enfrentado al Leganés. Pero no le conozco. Ya habrá tiempo en pretemporada para conocerle y ver lo que quiere.

¿Qué objetivos tiene para la próxima campaña?

-Sentirnos a gusto, con confianza, contentos. Porque cuando estás con confianza y las cosas van bien, el resto es más fácil que venga. Y si lo colectivo va bien, en lo personal también seguro que irá bien.

¿El cambio generacional se va a notar en la Real? Incluso Olabe ha reconocido que se va a dar, con más gente joven al frente del equipo.

-Ya se ve que el trabajo de Zubieta se hace bien, sale gente. El Sanse también está ahora en un momento importante. Si tiene que darse el cambio generacional, es obvio que se dará porque hay gente que lleva muchos años en el club. Pero hay que llevarlo con la mayor naturalidad posible.

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