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Dos rayos en el firmamento

Aimar Olaziola.

Aimar Olaizola y Jokin Altuna disputan esta tarde (18.00 h., ‘etb 1’) LA FINAL DEL | Manomanista en el frontón Bizkaia sin favorito claro

Igor G. Vico Unai Beroiz/Gorka Estrada - Domingo, 27 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

palmarés

Cuatro txapelas del Manomanista. El de Goizueta venció en 2005, 2007, 2012 y 2013. Ha sido subcampeón en cinco ocasiones: 2003, 2006, 2009, 2011 y 2015.

Siete victorias en el 4 y 1/2. Aimar es el pelotari que más títulos tiene en esta distancia, con siete txapelas: 2002, 2004, 2005, 2008, 2011, 2012 y 2013.

Tres Parejas. Es el torneo que peor se le da al pelotari en activo con más txapelas. Venció en 2008, 2011 y 2016.

su camino a la final

22-7 a Albisu en octavos. Se impuso con claridad al zaguero en el Labrit de Pamplona.

22-8 a Rezusta en cuartos. Aimar se deshizo del zurdo de Bergara, cabeza de serie, en el frontón de la localidad natal del de Aspe.

22-13 a Elezkano en semifinales. Tras enfrentarse a dos zagueros, quedaba la duda de cómo lo haría ante un delantero. Aun así, Aimar apeó a la sorpresa del campeonato y se clasificó con claridad a la final.

las frases

donostia - Dicen que Napoleón Bonaparte tiró de verborrea para repartir juego y explicar las sensaciones de la batalla. Vivió el fragor del campo abierto. Se soñó emperador. Dijo que solo los rayos eran preferibles a los cañonazos. Eureka. En el horizonte, miles de kilómetros de andanadas. Waterloo se le escapó como arena entre los dedos. Fue su fin, ya proscrito, mientras un mundo de hierro se echaba la manos a la cabeza. El final se firmó a las 21.30 horas, cuando ya había ganas de cenar. Seis años después, el galo murió en Santa Elena. Todavía resuenan sus palabras.

Aimar Olaizola y Jokin Altuna se alimentan del rayo en un mundo de artillería pesada. Lo dijo Napoleón. Las conquistas llegan por caminos intrincados, distintos, y no se tatúan en el pergamino de Sun Tzu. La redondez del cuero manista es, al final, la que marca el devenir del tiempo. Ese que vertebra a dos generaciones separadas por dieciséis años en la final del Manomanista, que se disputa hoy en el frontón Bizkaia de Bilbao, a partir de las 17.00 horas. El delantero de Goizueta debutó cuando Jokin afianzaba sus pasos en Amezketa, con dos años, y el mundo era tan largo como ancho y un bordillo se alzaba como el Everest. Todo era gigante para el guipuzcoano. No sabía entonces lo que iba a alargarse su sombra, que está ya decorada en la copa por la txapela del Cuatro y Medio. Aimar ya estaba en activo, llamaba a la puerta de las enciclopedias y crecía en cada paso. Echando una mirada al retrovisor, siendo Jokin muy niño, Olaizola II nunca pensó en que iba a ganar una txapela del Manomanista. La primera llegó en 2005. Después, otras tres más le llenaron el buche. Aspira a la quinta ante un recién llegado pero que, tal y como anuncia Abel Barriola, ya se coloca como “el pelotari más mediático”. Si no lo es, está entre los que más. Eso es seguro. Aimar puede igualar en títulos de la especialidad a Juan Martínez de Irujo, rey artillero.

A Aimar le creció la electricidad porque era necesidad. Se recompuso y se armó para jugar en una modalidad en la que otros pegaban más y hacían más daño. Fue camaleón. Se vistió de colorado cuatro años. Dos de ellos, seguidos: 2012 y 2013. La vida en rojo. Olaizola II es, de hecho, el pelotari en activo con más txapelas y el segundo de la historia en esta cuestión, el más laureado del certamen del Cuatro y Medio y el que más partidos ha jugado en la historia del mano a mano. En diecinueve Manomanistas consecutivos, el goizuetarra ha recalado en diez ocasiones en la final. Dos las perdió contra Martínez de Irujo y el resto contra Patxi Ruiz, Xala y Urrutikoetxea. Los cetros llegaron ante el iberoarra (en tres ocasiones) y Barriola.

El veterano jugó su primer partido de la disciplina de Primera en el año 2000. Fue en Nájera ante Iñaki Esain y ganó 22-7. Desde aquella edición ha estado en todas. Cincuenta encuentros más jalonan su carrera como individualista en todo el frontón. Buena señal. El toque del relámpago le nace de una zurda especialmente dotada y un milagroso sentido del trabajo. El Bizkaia de Bilbao verá su cita número 52. Por detrás se encuentran Rubén Beloki, con un total de 44 partidos (70% de triunfos) y cuatro cetros, y Juan Martínez de Irujo, que tiene en sus manos 38 citas (82% de triunfos) y cinco títulos. Julián Retegi, el más condecorado de toda la historia, únicamente disputó 33 en toda su carrera (82% de triunfos), pero consiguió un total de once txapelas. En la década de los ochenta el campeón esperaba en la final.

En cualquier caso, las apuestas en el frontón nacieron desniveladas del lado de su contrincante, pero el tiempo está equiparando las cifras. Altuna III, que ha dejado en la cuneta a tres puntilleros de quilates -Retegi Bi, Urrutikoetxea y Ezkurdia-, parece contar con mayor credibilidad que el goizuetarra, que tumbó a dos zagueros -Albisu y Rezusta- y al sorprendente Danel Elezkano, que ha realizado un mano a mano espectacular, apeando al campeón en curso, Bengoetxea VI.

A Altuna III le crecieron los dientes en el frontón y Olaizola II era ya una figura. De casta le viene al galgo, cuya estirpe siempre estuvo cosida al cuero. Sus tíos anduvieron con el remonte profesional. El Dios Pelota tocó Amezketa con la varita. Sin poseer un andamiaje de pegador, tiene la precisa mirada del arquero. Si bien ha mejorado en el golpeo largo, más eléctrico que violento, su pose de artista se aleja de lo habitual en la disciplina, que ha cambiado como del agua al vino. Algunos le decían que no tenía pegada, él siempre pensó que iba a jugar una final del Manomanista. ¡Bingo!

El referente Antes, en su pueblo, Joxean Tolosa era la referencia. El exprofesional se hizo con la txapela de 1989 en mitad del huracán Retegi II. El eratsundarra llegó a esa final después de nueve títulos consecutivos y terminó claudicando un 7 de mayo en Donostia tras 364 pelotazos a buena. El paisano de Altuna III venció por 19-22 después de ir ganando 12-21 y destrozarse la derecha en el tramo final de la cita. Ahora, las miradas giran hacia Jokin, un rematador de piernas de jilguero en mitad de la hipertrofia del mano a mano.

Dos delanteros de inteligencia privilegiada se medirán en el Bizkaia de Bilbao. El envite está repleto de reclamos e ingredientes para lucir. Ellos tumbaron los cañones. Se trata de un nuevo episodio de lujo en la pelota a mano profesional, que busca un emperador que vista todo el curso de colorado. Un rayo se engalanará en el firmamento Manomanista.

Cuatro y Medio San Fermín

palmarés

Campeón del 4 y 1/2. Hasta ahora, la única txapela del panorama profesional que ha conseguido Jokin Altuna ha sido la del 4 y 1/2 del pasado año, cuando venció a Mikel Urrutikoetxea en un apretado 22-21. No obstante el amezketarra, que cumplirá cuatro años como profesional el próximo mes, fue subcampeón en ‘la jaula’ en 2016, cuando en esa vez la moneda le cayó cruz y perdió contra el leitzarra Oinatz Bengoetxea también por 22-21.

su camino a la final

22-12 a Retegi Bi en octavos. Jokin venció al de Eratsun por un claro marcador en el Astelena de Eibar.

22-12 a Urrutikoetxea en cuartos. El guipuzcoano apeó del torneo a uno de los favoritos, que llegaba como cabeza de serie, en el Atano III.

22-17 a Ezkurdia en semifinales. Altuna se clasificó para la final de hoy tras eliminar a Joseba Ezkurdia, otro de los candidatos a la txapela. Lo hizo tras remontar consiguiendo una tacada de siete tantos en el Bizkaia.

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