José Agustín Arrieta | presidente de la asociacion guipuzcoana de jubilados y pensionistas agijupens

“Tras las pensiones está la defensa de los derechos de los mayores”

Agijupens aboga por el blindaje de los acuerdos sobre pensiones y la eliminación del factor de sostenibilidad como reivindicaciones clave

Maialen Mariscal Ruben Plaza - Sábado, 26 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - La Asociación Guipuzcoana de Jubilados y Pensionistas Agijupens, con una amplia representación en la Plataforma de Asociaciones de Mayores de Gipuzkoa, ha reconsiderado su decisión inicial de no acudir a la manifestación convocada hoy en defensa de unas pensiones dignas. Su presidente, José Agustín Arrieta, explica las razones y sus reivindicaciones.

¿Qué ha cambiado para no asistir a la anterior manifestación del 5 de mayo y sí en cambio a la del 26?

-Cuando se anunció el acuerdo a finales de abril consideramos que se dieron pasos muy importantes como la vinculación de las pensiones al IPC que rompía ese dichoso 0,25 y el retraso del factor de sostenibilidad hasta 2023. Decidimos dar un plazo hasta el 5 de mayo y de ahí que no acudiéramos a la manifestación, pero a partir de ese momento se celebraron diversas reuniones en las asambleas de jubilados de diferentes localidades de Gipuzkoa y, al ver que la gente está muy caliente y muy enfadada, en la junta directiva y la junta permanente provincial se acordó volver a las movilizaciones.

¿Con qué reivindicaciones van a acudir a la manifestación?

-Hay dos cuestiones básicas, además de la defensa de las pensiones públicas, que son el blindaje y el factor de sostenibilidad. Una de las principales razones por las que decidimos respaldar esta convocatoria es la exigencia de un blindaje, de que este asunto no esté al albur de los acuerdos que pueda haber entre partidos políticos. No puede depender de quién va a estar en el próximo gobierno, sino que se tiene que articular a través de una ley que deba acatar mande quien mande.

¿Hay unanimidad en esta exigencia?

-Absoluta. El blindaje significa tranquilidad para los pensionistas. En el Estado hay nueve millones de pensionistas y eso es una responsabilidad tremenda. Sobre todo cuando hablamos de los más mayores, que están más deteriorados física, psíquica y políticamente, por lo que ofrecerles ese blindaje es proporcionarles una seguridad económica, sociosanitaria y participativa.

Respecto a la segunda de sus principales demandas, el factor de sostenibilidad, ¿qué proponen?

-Su anulación. Imponernos el 0,25 es algo bochornoso, sobre todo cuando países coetáneos a España como Francia, Italia o Portugal destinan un 4% de su PIB al pago de pensiones cuando este porcentaje en el Estado español es del 2,5%.

¿Defienden el incremento del 1,6% en las pensiones?

-En principio, creemos que la equiparación de las pensiones al IPC es un requisito importante. Pero luego apostamos por la justicia distributiva, es decir, que las más bajas suban más. Y no olvidemos que aquí existe otra brecha, que es la de viudedad. Las mujeres, sobre todo las más mayores, tuvieron que dejar de trabajar para cuidar de su familia y me parece importantísimo que reciban un soporte social y un complemento especial.

No cita el mínimo de 1.080 euros.

-Es una cifra que solo se utiliza en el País Vasco y no me parece que sea prioritario en este momento. Creo que antes hay que establecer una base fuerte que contemple el blindaje y el factor de sostenibilidad. Afortunadamente en Euskadi tenemos una de las medias de pensiones más altas del Estado, y somos la única autonomía que tiene una RGI y un complemento para pensionistas que se encuentren en una situación de cierta penuria. Es importante también reconocer esos logros sociales.

No parece un problema de solución rápida. ¿Temen que se produzca una desmovilización?

-Creo que con el verano habrá un rebaje. El calor, la responsabilidad de los nietos, el retorno por unos meses al pueblo de origen y esta tensión que te quema social y personalmente tendrán su efecto, pero en septiembre estoy seguro de que se retomará la actividad. Además, las decisiones no se toman a corto plazo, sino a medio y largo y deberemos realizar un seguimiento.

Entonces, los pensionistas se seguirán dejando oír.

-No solo son las pensiones, se trata de defender los derechos cívicos de los mayores. Hace diez años no había una concejalía de la mujer o de la juventud, y es hora de que también se creen de mayores a nivel local, foral y autonómico y que se fomente el envejecimiento activo.