CAMPEONAS

El Bera Bera recupera su trono

El conjunto donostiarra gana en barakaldo al Zuazo en un partido que dominó desde el inicio y conquista el quinto título de Liga de su historia

Nestor Rodríguez Juan Lazkano - Sábado, 26 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

barakaldo - El Super Amara Bera Bera vuelve a ser el mejor. El conjunto guipuzcoano derrotó al Zuazo en Lasesarre por 24-28 y se proclamó campeón de Liga por quinta vez en los últimos seis años, recuperando el lugar perdido el pasado curso a manos del Atlético Guardés, precisamente el otro equipo que aspiraba también a este título pero que se quedó con las ganas. Porque el equipo de Montse Puche actuó con firmeza, controló algunos momentos de nervios, especialmente en la recta final del duelo, y tiró de defensa, portería y de sus jugadoras con más calidad para lograr una victoria que pone el broche a un curso difícil, repleto de contratiempos y que acaba a lo grande, con un título ganado a pulso. El Bera Bera reina de nuevo, alargando así un ciclo triunfal que comenzó en 2013 y al que no se le adivina un final a corto plazo.

Parecía difícil creer, por no decir imposible, que el mismo equipo que fue arrollado por el Rocasa en la jornada dos en Bidebieta sea ahora campeón. El mismo equipo que se fue al parón con cuatro puntos de desventaja respecto al conjunto canario o que en la segunda vuelta, en pleno intento de remontada, se dejó dos puntos en casa ante el Málaga con sabor a sentencia. Pero Puche y sus jugadoras siempre creyeron en el título. Incluso cuando perdieron una oportunidad de oro en la Copa, cayendo en la final frente al Mavi, en lugar de hundirse, se vinieron arriba para firmar una recta final de Liga impecable, aprovechar los errores del Rocasa y conseguir un título más que merecido. Es la Liga de la fe, de sobreponerse a las piedras que iban apareciendo por el camino. Lesiones, marcha de jugadoras... el Super Amara Bera Bera ha superado todas las dificultades. Mención especial para Montse Puche, que se despide con su tercera Liga en cuatro años, posiblemente la más difícil, la que más trabajo le ha exigido. La entrenadora madrileña siempre ha ofrecido un discurso de que el título era posible, su mensaje caló y al final se ha hecho realidad. Su trayectoria en Donostia solo cabe calificarse de exitosa pese a que su salid del club no ha parecido la mejor.

Las jugadoras, evidentemente, son las grandes protagonistas de este éxito. Desde las más veteranas, que han tirado del carro, hasta las más jóvenes, de las que había unas cuantas en plantilla. Su inexperiencia era un hándicap que han superado a base de trabajo. El paso adelante de canteranas como Berasategi o Ezkurdia ha sido más que destacable. Arderius, Etxeberria, Castellanos, Menéndez o Arrojeria han sido algunos de los nombres propios dentro de la larga lista de jugadoras utilizadas por Puche este curso, hasta 22. Las lesiones han obligado a una reconstrucción continua, a una labor enorme por parte del cuerpo técnico que ayer se vio recompensado a lo grande.

En el último entrenamiento previo al partido, el del jueves, Puche había sido clara. “Intensidad, agresividad, ritmo y caña”, pidió a sus jugadoras, y estas pusieron en práctica sus indicaciones ya desde la primera defensa. Pronto se vio qué equipo se estaba jugando la Liga. Las donostiarras se emplearon a tope, con una firmeza defensiva que les hizo sentirse muy cómodas y les dio tranquilidad para mover bien el balón en ataque, cometer pocos errores y encontrar buenas situaciones de lanzamiento. Así lograron pasar del 4-4 inicial a un 4-10 con el que comenzaron a decantar el encuentro gracias a un parcial de 0-6 comandado por Arderius, que ejerció una vez más de líder, Arrojeria y Castellanos, muy atinada en la portería.

Cortó el parcial el Zuazo, pero dos goles de Ezkurdia y Etxberria pusieron el 5-12, que suponía la máxima renta para el Super Amara Bera Bera, que después de ese estirón flaqueó ligeramente para encajar un 3-0 que dejó la renta visitante en cuatro goles (8-12). Cardoso de penalti y de nuevo Ezkurdia estiraron la ventaja al 8-14, pero de nuevo las vizcainas reaccionaron para situar un 11-14 que podía ser peligroso, porque el Bera Bera estaba bastante atascado en ataque, pero surgió Arderius para poner un 11-15 que se quedó en 12-15 al descanso.

En la reanudación, el Super Amara Bera Bera volvió a saltar muy fuerte a la cancha y cogió seis goles de renta gracias a los goles de Arderius, Cardoso y Ezkurdia. Arrojeria, con una preciosa jugada individual al borde del pasivo, y Etxeberria mantuvieron una distancia de seguridad (15-20) que luego bajó a solo tres goles (19-22). El Zuazo apretó en la segunda parte y a las visitantes les costó encontrar huecos en la defensa local. Cardoso, de penalti, y de nuevo Arderius pusieron un 20-24 que se quedó en 22-24 a seis minutos de la conclusión. Por primera vez en muchos minutos, la renta era de solo dos tantos y los nervios aparecieron, sobre todo cuando Etxeberria y Arrojeria no acertaron en los dos siguientes ataques. El Zuazo pudo ponerse a uno, pero mandó un balón al palo y Cardoso y Ezkurdia pusieron un 23-26 casi definitivo que Berasategi, en una contra, convirtió en el 23-27 que ya permitía saborear el título.

Así fue, porque el Zuazo no acertó en el siguiente ataque y Etxeberria, en una contra, acertó para situar el 23-28 con el que ya comenzaron los festejos. Especialmente significativo fue que los tres últimos goles los marcaran tres guipuzcoanas: Ezkurdia, Berasategi y Etxeberria. Gipuzkoa tiene calidad y cantidad, y el Bera Bera una extraordinaria base de jugadoras locales que es una de las claves de su éxito. El 24-28 final dio paso a las celebraciones. El club guipuzcoano ya tiene su repóquer de títulos ligueros. Cinco en seis años. No está nada mal. El exitoso broche al curso más duro. La sellada ayer es sin duda la Liga más difícil y meritoria del Bera Bera, que vuelve a reinar. De forma brillante y más que merecida.