La OMT abre en Donostia “nueva etapa” con la previsión de que el turismo crezca un 4%

Su secretario general defiende en la cumbre la mejora de la calidad en el sector y apostar por la formación y la innovación

Viernes, 25 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - El Comité Ejecutivo de la Organización Mundial del Turismo (OMT) inició ayer una “nueva etapa” bajo la dirección del Zurab Pololikashvili, quien auguró unas perspectivas “positivas” para el sector mundial, que debe apostar también por “la calidad” del destino. Pololikashvili hizo estas declaraciones en una rueda de prensa que ofreció en Donostia con motivo de la celebración de esta cumbre mundial, que reúne en el Palacio Kursaal a delegaciones de medio centenar de países, integradas por 250 personas, entre las que se encuentran 18 ministros y 17 embajadores.

La 108 reunión del Comité Ejecutivo de la OMT arrancó el jueves por la tarde con una recepción oficial, aunque fue inaugurada ayer por la mañana por el secretario general de la OMT y el presidente de su Comité Ejecutivo, Zurab Pololikashvili y Gustavo Santos, respectivamente, junto al ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, y el lehendakari, Iñigo Urkullu.

Pololikashvili, quien tomó posesión de su cargo el 1 de enero de 2018, mostró su satisfacción por presidir por primera vez la reunión “más importante para el sector turístico” internacional, que se celebra además “en el mejor sitio del mundo, mi favorito”, dijo en alusión a la capital guipuzcoana. Asimismo, aseguró que la organización maneja expectativas “positivas” para el sector turístico mundial, acordes con las estimaciones de crecimiento de la economía mundial del 3% o el 4% realizadas para este año por el Banco Mundial.

El turismo internacional superó las expectativas de crecimiento en 2017, con 1.322 millones de viajeros en todo el mundo, lo que supuso un aumento del 7% respecto a 2016, el más alto en siete años.

El turismo continuará su senda de crecimiento en 2018, aunque a un ritmo más sostenible, en torno al 4%, según estima la OMT, cuyo secretario general abogó por reforzar “la calidad”, no solo la cantidad, en un sector que debe apostar por “la formación y la innovación”.

El Estado español es la sede permanente de la OMT y, por ello, además de contar con silla fija en el Consejo Ejecutivo, interviene en la designación de las sedes de las reuniones de este organismo, que mantiene encuentros dos veces al año, los últimos en China, Croacia y Egipto, que dan el relevo a Donostia.

El ministro Álvaro Nadal aseguró que entre los retos del turismo mundial figuran la “digitalización” del sector, asunto que centra esta reunión de la OMT, y también la preservación del medio ambiente a través de una actividad, que debe tener en cuenta cuestiones como la eficiencia energética, “el transporte verde” o la reducción de emisiones, que redunden en beneficio del planeta.

Nadal explicó que la política turística desarrollada desde el Gobierno de España apuesta por intensificar lazos con aquellos lugares con los que las relaciones sean menos intensas y por potenciar los productos menos conocidos del país, un destino mundialmente conocido por “el sol y la playa” que, sin embargo, tiene “muchas cosas que ofrecer”, por ejemplo, en la “España verde”, que cuenta con un enorme bagaje cultural y gastronómico.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, recalcó que Euskadi debe gestionar su “capacidad turística para ofrecer una atención de calidad hoy y, también, mañana”. “Estamos comprometidos con un sector que representa el 6 % de la economía y crece anualmente” y que es consciente del “binomio competitividad sostenibilidad”, añadió.

Urkullu dio la bienvenida a las delegaciones internacionales en este “momento relevante” para Euskadi. “Tras décadas de sufrir el terrorismo y su estigma”, vive “un nuevo tiempo de apertura y convivencia”, dijo.

El presidente del Comité Ejecutivo de la OMT y ministro de Turismo de Argentina, Gustavo Santos, explicó que la cumbre de Donostia tiene la misión de poner en marcha una nueva etapa, en la que este organismo debe consolidarse como un “fuerte equipo para trabajar por el bienestar del mundo, a partir de esta actividad generadora de paz e integración”.

Representantes de países como Azerbaiyán, Cabo Verde, China, Congo, Egipto, Francia, Ghana, Grecia, India, Jamaica, Marruecos, Corea, Namibia, Portugal, Paraguay, Arabia Saudí, Seychelles, Tailandia, Uruguay, Zimbabue, Andorra, Costa Rica, Kenia, Perú o Emiratos Árabes asisten a este encuentro, que llegará hoy a su fin. La cumbre mundial podría concluir con una declaración institucional, que llevaría “el apellido” de la ciudad anfitriona, de Donostia. - Efe