Donostia encarga un inventario de sus barreras arquitectónicas

La empresa Ilunion estudiará la accesibilidad de 48 edificios, principalmente escuelas, evacuatorios públicos y hogares de mayores
Un proceso de participación ciudadana ayudará a establecer las prioridades de las obras propuestas

Carolina Alonso Ruben Plaza - Jueves, 24 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - El Ayuntamiento de Donostia dispondrá dentro de un año de un inventario de todas las barreras arquitectónicas que existen en la ciudad, con el fin de que la Administración local vaya reformando los lugares en los que las personas pueden encontrarse con dificultades para transitar.

El inventario de puntos negros es una de las obligaciones adquiridas por la empresa Ilunion, que presentó ayer a la comisión de accesibilidad del Consistorio donostiarra las tareas que llevará a cabo en los próximos doce meses para redactar el Plan de Accesibilidad del Entorno Urbano y Edificios Públicos de la ciudad de Donostia. Esta empresa, dependiente de la Once, ganó el concurso convocado al efecto por el Ayuntamiento. La firma existe desde hace 25 años y tiene 33.000 empleos, un 32% de ellos para personas con discapacidad.

En la comisión en la que fue presentado el avance del plan estuvieron representantes de los grupos políticos municipales así como las entidades Elkartu, Cruz Roja, Once y Aransgi. Otras invitadas no pudieron acudir aunque recibirán información cada mes de los avances del plan.

El concejal de Espacios Públicos, Alfonso Gurpegui, explicó a este diario que el trabajo de Ilunion “es necesario para garantizar la accesibilidad de todas las personas”. Asimismo, añadió que “no solo tendrá en cuenta las necesidades de las personas con dificultades motoras sino, también, de las que presentan otros tipos de diversidad funcional, como las personas ciegas o sordas, que también serán tenidas en cuenta en el documento”.

cultura y salud Como la adjudicación de este trabajo se ha retrasado sobre lo previsto, el Ayuntamiento ha presupuestado para este año la cantidad de 800.000 euros, que se destinarán a mejoras de accesibilidad en itinerarios a centros de salud y casas de cultura, como han solicitado las asociaciones, según recalcó Gurpegui. El edil añadió que, una vez redactado el plan, el Ayuntamiento seguirá sus directrices de modo paulatino. Un proceso de participación ciudadana, que comenzará en septiembre, contribuirá a determinar las prioridades que el Consistorio deberá seguir para ir aplicando el plan.

Entre los compromisos adquiridos por la empresa responsable del documento se encuentra, por ejemplo, el análisis de todo el entorno urbano de la ciudad, incluidas las zonas de Igeldo y Zubieta, así como el de 48 edificios de distintos tipos. Quince de los inmuebles que se estudiarán son escuelas públicas, siete son evacuatorios (El Antiguo, plaza de Pinares, Santa Catalina, Zurriola-Kursaal, plaza Vinuesa, plaza de Cervantes y parque de Araba) y seis son hogares del jubilado (Bidebieta-Gaiztarro, Topaleku de Aiete, Gure Bizitza de Amara Zaharra, José Manuel Varona de Santa Bárbara, Jatorra de Urbieta y Zabaltza, de Gros). También se analizará la situación de seis locales de jóvenes, cuatro edificios municipales y tres inmuebles de oficinas.

Además, el documento incluirá también un total de 18 planes zonales, correspondientes a otras tantas áreas del término municipal donostiarra. En ellos se detallarán todas la barreras de accesiblidad existentes y se definirán las actuaciones necesarias para su eliminación.

El plan también tendrá que presupuestar el coste de todas las obras necesarias para lograr una accesibilidad universal y fijará un orden de prioridades, en el que se tendrán en cuenta las aportaciones que surjan en el proceso de participación ciudadana.

El documento incluirá, asimismo, distintos estudios sectoriales como, por ejemplo, el plan específico del transporte, que tendrá en cuenta la accesibilidad de las paradas de autobús, los recorridos de las líneas de especial interés social y la evaluación de los vehículos de transporte urbano.

Asimismo, se elaborará un plan de semaforización, que estudiará la accesibilidad de los elementos existentes y concretará propuestas en algunos pasos de peatones. Las reservas de aparcamientos en superficie para personas con diversidad funcional también formarán parte del trabajo previsto, con una propuesta de dotación y redistribución de las existentes.

Un inventario del mobiliario urbano instalado en las calles, con especial hincapié en el que incumple la normativa vigente en materia de accesibilidad, también será detallado, así como un plan de movilidad vertical (ascensores, escaleras y rampas mecánicas).