Veinte meses de cárcel por ofrecer a una amiga por Internet para sexo

El acusado también colocó carteles con datos personales de la mujer en calles de Donostia e Irun

Jueves, 24 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

donostia - Un hombre acusado de publicar anuncios en Internet en los que, haciéndose pasar por una amiga suya, se ofrecía para mantener relaciones sexuales, y que fue descubierto por un programa de televisión, fue condenado a 20 meses de prisión y deberá seguir tratamiento psicológico.

El procesado, cuyo caso se juzgó ayer en Donostia, aceptó esta condena por acoso y por un delito continuado contra la integridad moral al haber llegado las partes a una conformidad, que conllevó la rebaja de las peticiones de cárcel iniciales -cuatro años el fiscal y diez años y diez meses la acusación particular ejercida por la perjudicada-.

Para ello, se tuvieron en cuenta la atenuante cualificada de reparación de los daños morales causados, pues el acusado había consignado ya 20.000 euros para compensar a la víctima, cantidad que dobla la solicitada por la Fiscalía, a la que se suman 654 euros que le fueron embargados al principio del procedimiento.

Además, el demandado asumió la obligación de someterse en el plazo de seis meses, y hasta que reciba el alta, a tratamiento psicológico para hacer frente a su proceder en este caso, que se remonta a 2014 y se prolongó hasta 2016.

El hombre se mostró conforme con las imputaciones, es decir, admitió que publicó un centenar de anuncios en una red de contactos por Internet para, haciéndose pasar por la víctima, con la que mantenía una estrecha y vieja amistad, ofrecerse a mantener relaciones sexuales, incluso “con violencia” y “con múltiples varones”.

Todo ello generó en la perjudicada “miedo” a que se tomaran los anuncios “como verídicos” y alguien la buscara para llevar a cabo “algún tipo de agresión sexual”, por lo que recurrió a un programa de televisión, dedicado a localizar a supuestos acosadores y que apuntó hacia su amigo como el supuesto responsable.

Asimismo, el procesado realizó a la mujer numerosas llamadas telefónicas y le envió mensajes de carácter sexual de manera anónima, además de colocar carteles del mismo carácter en varias calles de Donostia e Irun empleando material que la joven compartía en Facebook, así como datos personales que conocía “exclusivamente” por su relación personal con ella.

En diciembre de 2015, el inculpado colocó además en la furgoneta del novio de la perjudicada una foto de este que había sido compartida por la chica en Facebook y que él había manipulado para añadirle “unos cuernos”.

También a finales de 2015, hizo en las proximidades del domicilio de la afectada una pintada en la que aseguraba que la mujer mantenía relaciones sexuales gratis, algo que volvió a repetir “con posterioridad”.

En algunos de los anuncios y perfiles que publicó con datos de la mujer adjuntó fotografías de “contenido pornográfico” de hombres y mujeres para hacer creer que se trataba de la víctima y de su novio. Por el acoso a este último se le impuso una pena de dos meses de cárcel, que fueron sustituidos por el mismo periodo de localización permanente.

Como consecuencia de los anuncios de Internet y los carteles callejeros, “múltiples” personas se pusieron en contacto con la joven “con claras intenciones sexuales”, lo que desencadenó en la chica “un trastorno neurótico adaptativo en estado grave” que le llevó a modificar “sus hábitos de vida” y a negarse “a salir sola a la calle”. - Efe