Goia se reunirá con vecinos para “buscar una solución” a la cancha de Blas de Otero

Cancha multideportiva de Blas de Otero.

La anunciada retirada de la pista multideportiva, en suspenso hasta la celebración de los encuentros
Un grupo de vecinos presenta más de 900 firmas para pedir su mantenimiento, frente a las más de 300 de quienes defienden que se suprima

“Corresponde buscar una solución a intereses contrapuestos, que es lo que hay en este caso”

Carolina Alonso R. Plaza/I. Azurmendi - Miércoles, 23 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - El alcalde de Donostia, Eneko Goia, anunció ayer que se reunirá con vecinos de Egia con el fin de “buscar una solución” al conflicto suscitado en torno a la cancha deportiva de la plaza Blas de Otero, que el Ayuntamiento tenía previsto quitar tras la petición de los vecinos más cercanos, una decisión que se ha puesto en entredicho por otros residentes en el barrio, que reclaman su mantenimiento. Ayer mismo, un grupo de personas, con hijos en centros escolares de la zona, registraron en el Consistorio 923 firmas a favor de mantener la cancha, con el fin de contrarrestar las más de 300 presentadas por quienes rechazan el espacio deportivo, que se colocó en 2016, en el contexto de la reforma urbana del entorno de Tabakalera.

“Hay intereses contrapuestos y está quedando de manifiesto”, dijo ayer el alcalde, que recordó que “hay una parte que sufre las afecciones de forma más directa y se dirigió al Ayuntamiento para pedir que se tomasen medidas”. Goia añadió que la queja de los vecinos más cercanos no se refiere al ruido que hacen los niños en sus juegos, sino que “hablan más bien de que son personas más mayores las que molestan”. “Lo que nos corresponde es buscar una solución adecuada a intereses contrapuestos, que es lo que hay”, destacó.

El regidor manifestó que el colectivo Egia Bizirik le ha pedido una reunión y que, aunque aún no se ha fijado la fecha, se mantendrá próximamente. Este colectivo criticó la pasada semana la anunciada retirada de la pista multideporte y su traslado a Manteo y pidió a la autoridad municipal que actuase hasta mantener un encuentro con vecinos del barrio.

Por su parte, el escrito suscrito ayer por cerca de un millar de egiatarras solicita que si la pista deportiva genera molestias a parte de vecindario, que se queja también de haber recibido balonazos, “existen formas de hacer frente a los supuestos problemas manteniendo la pista en su lugar y colocando una red, por ejemplo”. Según la solicitud, se pueden utilizar “este tipo de soluciones en el caso de que se concluya que existe realmente un problema”. También piden al Gobierno municipal “que tenga en cuenta que este tipo de espacios ayudan al desarrollo de niños y niñas y jóvenes;que es obligación del Ayuntamiento fomentarlos y que, sin embargo, la zona carece de otra pista deportiva similar”. También señalan al alcalde que debe “garantizar el derecho de niños, niñas y jóvenes al disfrute de la calle y del espacio público, porque es su derecho y porque las ciudades y barrios con niñas, niños y jóvenes disfrutando del espacio público son más agradables, más vivos y más humanos”.

trapicheo La opción de quitar la pista deportiva y trasladarla a la zona de Manteo ha resultado polémica desde que se conoció. Mientras el grupo de vecinos que defienden su retirada esgrimen el problema de los ruidos y de los balonazos, algunos de ellos también se han quejado públicamente de que la zona es punto de trapicheo de droga y de reunión de personas dedicadas a estos menesteres, algo que, según creen, puede tener alguna relación con la pista deportiva. Estos mismos vecinos ya lograron hace dos años que no se construyese la zona cubierta proyectada en el primer diseño de la plaza, que se había acordado en dos reuniones vecinales bajo el Gobierno de Bildu. Entonces, señalaron que un lugar a cubierto podría atraer a vagabundos al lugar.

Por su parte, quienes defienden el mantenimiento de la pista en su lugar dicen no comprender la postura de los que la rechazan y hay quien cree que los vecinos de Blas de Otero aspiran a que, en el futuro, esta plaza vuelva a estar dotada de los aparcamientos que perdió cuando se llevó a cabo su remodelación.

No es la primera vez que una cancha deportiva enciende quejas vecinales. También sucedió en 2006 en la plaza de Ferrerías, cuando se instaló la que está allí en la actualidad.

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