Gipuzkoa critica a Francia por no adoptar medidas en Biriatu para evitar atascos como el de ayer en la AP-8

Las retenciones de camiones, de 21 kilómetros, llegaron hasta el Segundo Cinturón en Donostia

A.U. Soto - Miércoles, 23 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Donostia - Un nuevo festivo en Francia -mayo es el mes de las fiestas en el país galo- y otro monumental atasco al día siguiente en Biriatu. El pico de la retención en la AP-8 alcanzó ayer los 21 kilómetros a las 11.45 horas, llegando hasta Donostia y el Segundo Cinturón. Una situación que ha colmado la paciencia de la Diputación de Gipuzkoa, cuyo portavoz reprochó al Estado francés su falta de colaboración para evitar este tipo de retenciones.

Bidegi, la sociedad encargada de la gestión de las autopistas guipuzcoanas, ya lo había advertido el día anterior. El lunes Francia celebraba la festividad de Pentecostés, por lo que los camiones tenían prohibido circular hasta las 22.00 horas. Esto hizo que todo el transporte de mercancías que sale de España y Portugal camino a Europa se acumulase en Biriatu. En principio, tienen la obligación de ocupar los carriles derechos para dejar el izquierdo libre a la circulación de vehículos ligeros, pero el lunes por la noche fueron varios los transportistas que no respetaron las reglas y algunos conductores guipuzcoanos tuvieron que hacer frente a un inicio de colapso, un mal presagio de lo que estaba por llegar.

A primera hora de la mañana, el atasco llegaba ya hasta los 7 kilómetros, según informó el Departamento vasco de Seguridad. Colas y colas de camiones que se iban acumulando ante la impotencia de los propios conductores. Así hasta el mediodía, cuando la retención alcanzó el kilómetro 21 de la autopista, lo que situaba a los camiones retenidos al final en Donostia.

“Parece que nos estamos acostumbrando a que haya colas y atascos de coches y camiones en la frontera”, expuso ayer el portavoz de la Diputación, Imanol Lasa, quien lamentó que estas incidencias viarias “ya no suceden solo en época estival, sino que empiezan a ser cada vez más frecuentes”.

El 9 de mayo de hace un año, tras la fiesta del Armisticio de 1945, las retenciones en Biriatu alcanzaron los 25 kilómetros. Unos días antes, el 18 de abril, fueron 21 los kilómetros afectados por el atasco. Y tras la semana Santa de este año, el 3 de abril, las colas superaron los 20 kilómetros.

Son solo algunos ejemplos, pero todos tienen los mismos ingredientes. Tras un festivo que caiga en lunes en Francia, el martes llega el colapso a las carreteras guipuzcoanas. Y parte del problema reside, como manifestó ayer Lasa, en los “controles policiales” que se producen al otro lado del Bidasoa. “No están dispuestos a rebajarlos y, cuando a esto se une o bien a obras o a determinadas festividades, se dan retenciones importantes que las sufrimos la parte guipuzcoana”, expresó. Sobre todo, los más afectados suelen ser los vecinos de Irun, como recordó ayer el alcalde, José Antonio Santano, quien solicitó una reunión con Bidegi para buscar medidas que eviten estos problemas de tráfico y expuso, como propuestas, la posibilidad de que se levanten las barreras tanto en el peaje francés como en el de Irun. Algo que parece difícil con el estricto control que realiza el Gobierno francés en una frontera que, en teoría, está bajo la premisa de la libre circulación. Lasa dijo “comprender” los controles de seguridad por la amenaza terrorista, pero insistió en que deben adoptarse “medidas extraordinarias”, como la apertura de más cabinas, para evitar las largas colas que, denunció, tienen también “un impacto económico negativo” para las empresas.

El atasco, de hecho, se prolongó todo el día. Hacia las 20.00 horas todavía las colas llegaban a los 10 kilómetros.

Camión incendiado Con menor impacto, el otro punto de atención en las carreteras del territorio estuvo ayer en la GI-632 en Antzuola, donde un camión sufrió una avería a las 6.20 horas, que desembocó en el incendio del propio vehículo. Afortunadamente, el conductor salió ileso. No obstante, la circulación fue desviada, lo que provocó también retenciones hasta las 11.00 horas.