Cartas a la Dirección

Gente digna

Patxi Aznar Bellido - Miércoles, 23 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 11:00h.

En este pequeño escrito quiero hablar de tres hechos diferentes que tienen un factor común la huelga de hambre, utilizada según entiendo yo para defender causas justas.

Primero nombraré a Claude Mangin, ciudadana francesa que lleva cuatro semanas en huelga de hambre y que fue expulsada del Sáhara Occidental. Esta ciudadana intentó repetidas veces ver a su marido, el saharaui Naama Asfari, preso desde los acontecimientos de Gdeim Izik. En este caso es difícil que el presidente francés Macron haga algo por ella puesto que, lejos de ayudar a los saharauis, estaba dispuesto a bombardear con Marruecos las zonas liberadas del Sáhara Occidental.

El segundo recordatorio es para el miembro de las FARC Jesús Santrich, acusado por el gobierno estadounidense de tráfico de drogas. Por lo que he leído es un hombre coherente y un luchador nato en busca de la paz. En este momento lleva 38 días en huelga de hambre. Parece que personas de la derecha, dicen algunos que incluso en comunicación con el gobierno de Santos y que deben de estar interesados en acabar con el proceso de paz, le tendieron una trampa.

Y finalizo con la huelga de hambre llevada a cabo por varios presos de la prisión de Picassent, que finalizó el día 15 de mayo y comprendía doce peticiones de los reclusos. Hay que recordar que en esta prisión estuvo agonizando tres meses Luis Manuel Acedo y que murió poco después de ser puesto en libertad. A este preso que padecía cáncer no se le prestó la atención médica que requería.

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