Cartas a la Dirección

Un tiempo emergente

Miren Jone Azurza - Martes, 22 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h.

Javier Melloni, conocido jesuita especialista en diálogo interreligioso, incansable místico y trabajador que no cesa de ofrecer retiros de meditación y silencio tanto en la Cueva de Manresa, donde vive, como en lugares desde donde reclaman su presencia, ha definido el momento espiritual de ahora mismo como “un tiempo emergente, postreligioso y postsecular a la vez”. Postreligioso, porque las religiones ya no se pueden comprender a sí mismas como lo hacían hasta hace poco. Se han encontrado, en su propio entorno, con otras religiones y con el fenómeno de la secularización. Opina, sin embargo que la secularización no es tan feroz como en el siglo pasado. Nuestra sociedad arreligiosa está vislumbrando el hecho de que en el ser humano se da una dimensión de trascendencia sin la cual dejaríamos de ser humanos. Aprecia brotes de algo distinto, todavía sin forma definida, como si hubiera pasado lo peor y está llegando un nuevo tiempo primaveral. Señala tres razones: la convicción, cada vez más generalizada, de que el ser humano no puede abandonar su dimensión espiritual;la convicción, también muy compartida, de que la forma en que se vive la dimensión espiritual o religiosa no puede ser absolutizada negando las otras formas;y la evidencia, cada vez más admitida, de que nos necesitamos los unos a los otros en todos los campos del saber. Ya no tiene sentido la competitividad entre los diferentes caminos de renovación que tímidamente asoman. No podemos definirnos en una sola tradición religiosa. Se trata de pasar de competir entre pretensiones de totalidad a compartir plenitudes. El diálogo con el otro te hace más humilde y la humildad está más cerca de la verdad que cualquier otra cosa. Nadie perderá nada esencial de lo suyo, sino que lo ampliará. Adelante, pues, con el alma abierta.

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