“Los romances son la joya de la literatura popular vasca”

Kalzakorta.

Kalzakorta reúne todas las versiones conocidas en el libro ‘Euskal baladak: azterketa eta edizio kritikoa’

Martes, 22 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - Una ardua labor de estudio e investigación ha concluido con la edición de los dos volúmenes de Euskal baladak: azterketa eta edizio kritikoa, antología realizada por el doctor Jabier Kalzakorta en la que agrupa “todas las versiones de los romances vascos, incluso muchos desconocidos”, caracterizados por “su gran encanto y belleza”, según su autor. “Será de consulta obligada”, explican fuentes de Labayru Fundazioa.

Kalzakorta, investigador, profesor en la Universidad de Deusto y miembro de número de Euskaltzaindia, entrega en esta antología “el corpus o la colección más completa” hasta la fecha de los romances, género de la literatura oral en euskera conocido como euskal baladak, que floreció “entre los siglos XVI al XVIII” y con el que nuestros antepasados reflejaron “lo que vivieron y sintieron, el modo de vida de las personas en el campo o la mar”, según Kalzakorta.

Siguiendo la labor llevada a cabo por Antonio Zavala pero reconociendo también el trabajo recopilatorio previo realizada por Azkue, Xalaberri, Aita Donostia, Jose Mª Satrustegi, Bitoriano Gandiaga y Adolfo Arezita, entre otros, Kalzakorta, a través de un trabajo riguroso como ratón de biblioteca, intentó y logró “fijar el corpus baladístico vasco, tan amplio en nuestra literatura”.

El resultado es Euskal baladak: azterketa eta edizio kritikoa, antología de 1.500 páginas publicada en dos volúmenes. Las versiones que incorpora provienen de muchos cantorales y cuadernos particulares. “He tenido la suerte de trabajar con los manuscritos originales para recoger una lectura y análisis lo más fieles posible”, indica Kalzakorta. “Además, se han incorporado otros desconocidos”, apostilla.

belleza Kalzakorta, que alaba “el gran encanto y belleza” de los romances vascos”, presenta en esta antología 75 temas baladísticos, cada uno con variantes importantes hasta un total aproximado de mil, de las que al menos 250 no estaban incluidas en ediciones anteriores. Son romances muy narrativos que se centran, con palabras “muy crudas”, en amoríos, odios, muertes, adulterios, nacimientos o fábulas de animales, además de prestar “un gran espacio a la religión, del hecho de Dios hecho carne a sus misterios, la pasión, la Virgen...”.

El miembro de Euskaltzaindia, que ha editado esta rigurosa obra gracias al apoyo de Labayru Fundazioa, BBK y el Ayuntamiento de Markina, recuerda las palabra de Aita Luis Villasante, que definió el romancero vasco como, tal vez, “la manifestación más alta de la poesía popular” aunque no fuera reconocida por unas clases cultas que se formaron en “lenguas oficiales” y prestaron poca atención al euskera como medio expresivo del pueblo.

Por su parte, Adolfo Arejita, director de Labayru Fundazioa, destaca la importancia narrativa del romancero vasco y su capacidad como “referente”, a la vez que alaba la antología de Kalzakorta para su supervivencia en el futuro. “Será de consulta obligada y obra de referencia para estudiosos e investigadores”, concluye. - A. Portero

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