Rajoy bloquea el nombramiento de todos los consellers elegidos por Torra

El Gobierno español solo publicará la estructura de las carteras del Govern pero no el decreto de designación de los titulares

Igor Santamaría - Lunes, 21 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

donostia - El Gobierno español desautoriza el equipo de gobierno nombrado por Quim Torra y, según interpreta el Govern, no respeta los resultados electorales del 21-D. El presidente español no autorizará la publicación oficial de los nombramientos de los consellers en el Diari Oficial de la Generalitat (DOGC) y por tanto estos no se harán efectivos. Desde el gabinete del PP se anunció de entrada que no se incluirían los nombres de aquellos consellers que se hallan en prisión, Josep Rull y Jordi Turull, y exiliados, Lluís Puig y Toni Comín, pero después emitieron una nota de rectificación señalando que sí se publicaría la estructura del Govern con 16 carteras pero no la identidad de ninguno de los que iban a comenzar a dirigirlas.

Después de que Moncloa reaccionara con un contundente comunicado donde tildaba de “provocación” la designación de los consellers acusando a Torra de mantener una estrategia de “confrontación”;el subsecretario de la Presidencia y para las Administraciones Territoriales, José María Jover, remitió al secretari del Govern, Victor Culell, una carta en la que se veta publicar en el DOGC el decreto de nombramiento de los encargados de las áreas, dejando esto en suspenso cuando en principio tenían que oficializar su acceso al cargo este miércoles, y dando luz verde a la estructura del Consell Execuitu porque este segundo decreto “no plantea problemas de viabilidad” como sí en el caso de los dirigentes presos o huidos. La misiva evoca “las circunstancias que concurren en las personas citadas y las competencias a ellas atribuidas”, y advierte de que “la publicación del citado acuerdo requiere la autorización por parte del Gobierno de la nación, sin la cual el acto o disposición carecería de validez y efectos”.

Y es que, según diversas informaciones periodísticas que no fueron desmentidas, Rajoy no tardó en llamar por teléfono en la tarde del sábado a Sánchez y Rivera para acordar el escenario de mantener la continuidad del 155, empujando a Torra a cambiar a los consellers que tienen causas pendientes con la justicia española. Habrá que ver cuál es la decisión última del Jefe del Govern, en tanto que no es descartable que el conflicto acabe en una nueva convocatoria de elecciones. Es más, la última encuesta del CIS catalán otorgaba una mayoría absoluta asentada al independentismo, que podría jugar ahora con la baza de la laminación del autogobierno catalán y la voluntad desde Madrid de no respetar las resoluciones del Parlament y del president. En la Orden PRA/1034/2017, de 27 de octubre, el Gobierno español establece que las medidas contenidas en el acuerdo del Consejo de Ministros sobre el 155 “se mantendrán vigentes y serán de aplicación hasta la toma de posesión del nuevo Gobierno de la Generalitat, resultante de la celebración de las correspondientes elecciones al Parlament”. Así, el precepto constitucional permanecerá en vigor hasta la toma de posesión de los nuevos consellers, que no serían ya los escogidos, algo que el Ejecutivo del PP se reservó ante la posibilidad de que el nuevo Jefe de Govern vulnerara la ley de nuevo.

El denominado bloque del 155 parece coincidir en que Torra “demuestra que quiere mantener una estrategia de confrontación con el Estado y con la mayoría de la sociedad catalana”. Desde el PSOE dicen no esperar “nada de Torra” y que las actuales circunstancias les obligan a estar alerta y con “máxima capacidad de reacción” porque el “dúo Puigdemont-Torra” es una “pesadilla” , zanjan desde Ferraz. Desde Ciudadanos se anima a “levantar España” con un patriotismo donde la vigencia del 155 era exigencia antes incluso de nombrarse los consellers.

Restitución Torra ha asumido todos los desafíos posibles. Rull y Turull, presos en Estremera por su implicación en la declaración unilateral, recuperarían en teoría sus puestos en Territori y Presidència. Puig y Comín, exiliados en Bélgica estaban llamados a volver a Cultura y Salut. Además, Exteriors mantiene rango de conselleria con la vuelta de Ernest Maragall a la primera línea. Al igual que otro peso pesado de la misma época, Josep Bargalló, colocado al frente de Ensenyament.

La sombra de Puigdemont, de quien Torra se proclama vicario, es evidente. Frente a la voluntad de amplios sectores del independentismo de pasar página del enfrentamiento abierto con el Estado, el nuevo president persiste en el camino que abrió su antecesor.

El equipo lo completaban Elsa Artadi como mujer fuerte de JxCat pese a que la restitución de Turull le priva, por ahora, de ser consellera de Presidència para ejercer de portavoz y en Empresa. Y fuera quedaba Damià Calvet, que podría sustituir a Rull si no puede tomar posesión en Territorio.