Colaboración

El chalet de Pablo e Irene

Por Iosu Perales - Lunes, 21 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

El chalet adquirido por Irene Montero y Pablo Iglesias creo que es políticamente un error. Su dinero es legítimo y legítimo es su derecho a pagar 600.000 euros para criar a sus hijos en un buen hábitat natural. En eso no hay discusión. En realidad tampoco se trata de la cifra, en sentido estricto, el problema radica en que Pablo es el líder máximo de una fuerza política que se propone cambiar radicalmente la sociedad en que vivimos, haciéndola más igualitaria e inspirada en nuevos valores. No, no casa su ideario y sus promesas con esta compra a la que nunca podría acceder la mayoría de la sociedad para criar a sus hijos. No se trata, como ha dicho alguna voz crítica, de recordar a Pablo e Irene la opción de vida de Pepe Mújica, pues santos solo pueden ser los elegidos, aquellas personas tocadas por una conciencia excepcional. Por cierto, como Mújica, el presidente de El Salvador, Sánchez Cerén, vive en el barrio popular de Mejicanos en su casita de siempre, muy modesta.

Estoy seguro de que analizando las cifras, 540.000 de préstamo, a pagar por dos personas con economías propias, a 750 euros al mes por cada una, el asunto no es tan desorbitado. A fin de cuentas un alquiler en Madrid probablemente rondará los 1.000 euros. Ahora bien, el tipo de vivienda, un chalet con piscina y 2.000 metros cuadrados, no armoniza con un político que se propone liderar el camino a una nueva sociedad. De hecho estoy en la idea de que el tema no es ni siquiera moral, es político, y se traducirá en que mucha gente no votará a Podemos, y esto será así porque mucha gente del mundo popular hace juicios sencillos, morales, y no va a entender semejante contradicción entre los ataques de Pablo a políticos que han adquirido viviendas por el mismo valor, y su “donde dije digo, digo diego”. Lo siento, pero no se puede liderar un ejército de pobres desde un chalet como el de Pablo e Irene.

Como están las cosas, y no hay más que ver las encuestas, la operación chalet es jugar con fuego. Ya van bastantes errores en esta última etapa de Podemos y todo indica que Ciudadanos, su enemigo personal, va a quedar muy por delante. Ya hace un tiempo me pregunté en un artículo si Pablo Iglesias está ya amortizado. Ahí queda de nuevo la pregunta, pero lo que si sé es que está muy mal asesorado. Que lo haga cuando deje de ser una figura de la política, ni tan mal. Pero no ahora. En realidad, ha puesto a sus enemigos las cosas muy fáciles para maltratarlo. Por eso, sus explicaciones dadas haciendo saber de dónde les vienen los dineros, el tipo de hipoteca y demás detalles, no resuelven el tema de fondo, como es la apariencia, en la percepción de mucha gente, de que ha pasado de ser un duro crítico del sistema a ser parte del mismo, aunque no sea así.

En medio de las críticas que Pablo e Irene están recibiendo, han dado una rueda de prensa en la que adelantan que van a preguntar a los inscritos e inscritas lo siguiente: “¿Consideras que Pablo Iglesias e Irene Montero deben seguir al frente de la Secretaría General y de la Portavocía parlamentaria de Podemos?”. No discuto la buena voluntad de esta consulta, pero lo cierto es que el planteamiento tiene su miga. ¿Se supone acaso que quienes respondan a favor de su continuidad apoyan la compra de su chalet? ¿No cabe que haya personas inscritas que prefieran su continuidad y al mismo tiempo censuren la compra del famoso chalet? Lo cierto es que la pregunta no es de recibo, más bien tiene un olor a chantaje, “si no aceptáis nuestro chalet, nos vamos”. Creo que mucha gente, ante el vértigo de una nueva crisis en Podemos, como consecuencia de un no mayoritario, puede votar por que ambos sigan con sus responsabilidades, pero es que la pregunta tenía que haber sido: “¿Consideras que Pablo Iglesias e Irene Montero hacen bien en comprar el chalet de Galapagar?”.