Tribuna de prensa

Con otra mirada

Por Marco Rodrigo - Lunes, 21 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h.

La importancia de terminar bien la Liga y generar así una dinámica positiva ha podido con la inocuidad clasificatoria del relevo en el banquillo. Entrar en Europa era una quimera, con Eusebio, con Alguacil, con Guardiola o con Mourinho. Pero despedir la campaña con un buen sabor de boca resultaba más relevante de lo que pudiera parecer. El cambio de entrenador varió la cara al equipo, hasta el punto de que resulta inevitable fantasear con una hipotética eliminatoria ante el Salzburgo estando ya el efecto Imanol vigente. Lo que pasa es que la decisión de prescindir de Eusebio se tomó en un momento perfecto con miras a intentar asegurar un buen epílogo de temporada.

El oriotarra tomó las riendas y a base de la tan manida intensidad y de interesantes retoques tácticos convirtió a los suyos en una máquina de competir. El punto culminante de este proceso llegó con la fenomenal victoria ante el Atlético de Madrid, un partido tras el que el rendimiento de la Real ha sido decreciente. Los resultados, no. Y es que el equipo ha funcionado durante el último mes a golpe de estímulos: el derbi de Anoeta, la despedida de Xabi Prieto y Carlos Martínez... ¿Qué habría sucedido con su trayectoria de quedarle a la Liga cinco o seis partidos más? Nunca se sabrá. Posiblemente esos estímulos habrían ido desapareciendo también. Así que las nueve jornadas de Imanol han supuesto una medida perfecta para lograr terminar el campeonato con una mirada optimista.

No está de más haber generado una ola de positivismo ante el arranque de un proyecto que, en sí mismo, presenta más dudas que certezas. Parece que viene un buen técnico, Asier Garitano. Pero por encima de su figura está la de un Roberto Olabe en el que se centran todas las miradas en cuanto a planificación deportiva. ¿Abusará de mercado o recurrirá a la cantera? ¿Hasta qué punto intervendrá en la gestión táctica del equipo? ¿Contará con este y con aquel? Yo, más que ilusionado, estoy intrigado.